
Han presentado este jueves el Plan de Preparación y Respuesta frente a Emergencias de Salud Pública de la Comunidad de Madrid ante riesgos biológicos, químicos o ambientales.
Se trata de un documento estratégico que sitúa a la región como la primera en España en cumplir con las exigencias de la Unión Europea recogidas en el Reglamento de la UE de 2022 sobre amenazas transfronterizas graves para la salud. El objetivo es la protección de la población ante riesgos biológicos, químicos o ambientales.
La consejera de Sanidad, Fátima Matute, ha detallado el contenido de este plan en el Hospital público Enfermera Isabel Zendal, donde ha destacado que el marco de actuación permitirá anticipar, detectar y responder de manera coordinada a cualquier amenaza que afecte a la salud de los ciudadanos. El documento ha sido elaborado por la Dirección General de Salud Pública e incorpora las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades.
Líneas de actuación y reserva estratégica
El nuevo plan se fundamenta en varias líneas de acción que incluyen la vigilancia integrada de enfermedades y un sistema de alerta temprana que combina la salud humana, animal y ambiental. Asimismo, se enfoca en la resiliencia del sistema sanitario, el mantenimiento de servicios esenciales y la creación de unidades especializadas para enfermedades infecciosas de alto riesgo.
Uno de los pilares del proyecto es la creación de una reserva estratégica sanitaria. Esta contará con un inventario actualizado de equipamientos, materiales de protección personal, medicamentos, vacunas clave y recursos de soporte vital. Además, contempla el refuerzo de la capacidad diagnóstica y la formación continua de los profesionales sanitarios, junto con estrategias específicas para la comunicación de riesgos y la lucha contra la desinformación.
Modelo de respuesta y coordinación operativa
La estructura operativa se basa en un modelo de respuesta por niveles, que abarca desde la alerta inicial hasta la fase de recuperación y desactivación. Para asegurar su eficacia, han actualizado todos los planes de contingencia de los centros sanitarios públicos de la región. En el desarrollo participan la Dirección General Asistencial y diversos centros directivos con competencias en gestión de recursos, contando además con el asesoramiento de sociedades científicas. El SUMMA 112 desempeña un papel esencial en este esquema, y será el responsable de la respuesta inicial en coordinación con Salud Pública.
El dispositivo se completa con la labor del Laboratorio de Microbiología, Aguas y Alimentos, cuyos profesionales están capacitados para analizar sustancias tóxicas y microorganismos que puedan desencadenar brotes epidémicos o emergencias sanitarias de gran escala.







