El Consejo de Ministros ha aprobado el Marco Estratégico Estatal de las Soledades, un documento pionero que reconoce por primera vez en España el papel de los animales de compañía como integrantes esenciales de la red social de las personas.
Esta estrategia, que orientará las políticas públicas entre 2026 y 2030, busca mitigar un problema que afecta actualmente a uno de cada cinco ciudadanos en el país.
La iniciativa, liderada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, establece que el vínculo afectivo con los animales forma parte de los lazos significativos que sostienen el bienestar relacional y la vida cotidiana. El texto subraya la necesidad de crear entornos que permitan mantener este vínculo de forma responsable, especialmente en colectivos vulnerables.
Para la elaboración de este marco, el consejo asesor ha contado con la participación del Dr. Jaume Fatjó, director de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universidad Autónoma de Barcelona. Según él este paso constituye un «gran hito» que oficializa la función afectiva y de apoyo que los animales desempeñan en todas las etapas de la vida.
Un cambio en la gestión de los servicios públicos
El documento propone un enfoque integral que aborda la soledad no solo en la vejez, sino como un fenómeno derivado de factores personales, relacionales y estructurales a lo largo de toda la existencia. En este sentido, plantea que las administraciones deben evitar la ruptura innecesaria del vínculo con el animal en situaciones de cambio o vulnerabilidad, tales como hospitalizaciones, ingresos en residencias o procesos de desahucio.
Plantea que las administraciones deben evitar la ruptura innecesaria del vínculo con el animal en situaciones de cambio o vulnerabilidad, tales como hospitalizaciones, ingresos en residencias o procesos de desahucio.
Hasta la fecha, muchas personas en situación de sinhogarismo o que requieren asistencia institucional se enfrentan a separaciones involuntarias debido a que los servicios públicos no están plenamente adaptados para integrar a las mascotas. El nuevo marco estratégico insta a repensar estos recursos para que la presencia de un animal no suponga un obstáculo en el acceso a la ayuda social.
Medidas concretas y bienestar animal
Para hacer efectiva esta integración, el texto propone medidas como el diseño de apoyos conjuntos para humanos y animales, facilitando el acceso a cuidados veterinarios, ayudas para la manutención en casos de riesgo de exclusión y la habilitación de alojamientos temporales que admitan mascotas.
No obstante, el Marco Estratégico enfatiza que cualquier acción debe garantizar el bienestar animal. El objetivo es equilibrar el beneficio emocional que aportan a las personas con la seguridad de que el animal reciba los cuidados adecuados y viva en condiciones óptimas.
Este avance se alinea con las advertencias de organismos internacionales sobre el impacto de la desconexión social. Según destaca la Organización Mundial de la Salud (OMS), la soledad se ha convertido en una preocupación de salud pública global con efectos comparables a otros factores de riesgo para la mortalidad, lo que refuerza la necesidad de políticas multidisciplinares y acciones como esta, o iniciativas de acompañamiento en personas en residencias, como la que se puso en marcha la Diócesis de Getafe el pasado año, tal y como contó Villaviciosadigital en esta noticia.






