A través de una campaña de concienciación del Ayuntamiento, la recogida de las botellas en Móstoles se extiende hasta el 17 de octubre.
Recomendaciones de limpieza, contexto en la Comunidad de Madrid y el azufre.
El Ayuntamiento de Móstoles, a través de la Concejalía de Deportes y Sanidad, ha puesto en marcha una campaña de sensibilización y limpieza que consiste en la distribución gratuita de botellas a los propietarios de perros para que diluyan los orines de sus mascotas en la vía pública. La iniciativa busca involucrar a los dueños de los animales en la eliminación de sus residuos.
Los ciudadanos interesados pueden recoger su botella de limpieza de forma gratuita y hasta agotar existencias en cualquiera de las seis Juntas de Distrito de Móstoles. Para poder retirar el envase, es imprescindible presentar la tarjeta censal de la mascota o la solicitud de la misma.
El plazo para la recogida de las botellas se extiende hasta el 17 de octubre. El horario de las Juntas de Distrito es de 8.30 a 20.00 horas, todos los días hábiles. Además, hay horarios especiales de mañana (de 8.30 a 14.00 horas) para los días hábiles de Semana Santa, del 16 de junio al 31 de agosto, y del 22 de diciembre al 8 de enero, así como los días 24 y 31 de diciembre.
Recomendaciones para limpieza efectiva
El Ayuntamiento mostoleño ha detallado las recomendaciones de uso para la correcta dilución de la orina canina. Aconseja utilizar una solución casera que mezcle agua, vinagre blanco y bicarbonato de sodio para lograr un efecto antibacteriano y antifúngico, o en su defecto, jabón líquido.
La proporción ideal para la mezcla es de 1:1, es decir, una parte de agua por una parte de vinagre blanco o de jabón líquido, lo que ayuda a desinfectar y neutralizar los olores. Otra opción es añadir bicarbonato de sodio directamente sobre la mancha para que absorba y elimine el olor.
Desaconseja el uso de lejía y amoniaco, ya que al ser componentes que contienen amoniaco, como la orina, atraen a perros y gatos, produciendo el efecto contrario al deseado.
Contexto Comunidad de Madrid
Móstoles se suma a la lista de municipios de la Comunidad de Madrid que han implementado campañas de reparto de envases para la limpieza de orines caninos, especialmente a partir de 2019. Esta tendencia responde a la necesidad de mantener el mobiliario urbano y los espacios públicos en buen estado, evitando la corrosión, los malos olores y problemas de salubridad.
En Alcorcón, repartieron un kit de limpieza en 2023. El de Alcobendas, han distribuido botellas de plástico a los propietarios de perros como parte de una iniciativa para concienciar sobre la obligatoriedad de limpiar la orina.
De igual modo, San Sebastián de los Reyes ha repartido una cantidad significativa de botellas gratuitas para este fin, y el Ayuntamiento de Leganés ha hecho lo propio con más de 1.000 unidades dentro de una campaña informativa. Además, el Ayuntamiento de Madrid también reparte kits que incluyen una botella para diluir los orines en sus puntos informativos.
La obligatoriedad de diluir los orines de las mascotas está recogida en las ordenanzas de limpieza de varias localidades madrileñas, lo que implica un régimen sancionador para quienes incumplan la norma. En el de Madrid, no realizar esa práctica puede conllevar sanciones que oscilan entre los 750 y los 1.500 euros. En Alcobendas, puede ascender a 750 euros. Por su parte, Leganés recuerda que las multas por no recoger las heces o no limpiar los orines de los perros oscilan entre 500 y 10.000 euros. Finalmente, en San Martín de la Vega el incumplimiento de la obligatoriedad está sujeto a infracciones de, al menos, 300 euros.
Azufre
En relación a los orines de los perros en la vía pública, algunas personas y comercios a pie de calle echan azufre. Sin embargo, las autoridades lleva años recalcando que esta práctica no evita que orien y además puede producir efectos perjudiciales para la salud de las personas, de los propios canes y del medioambiente. Es una sustancia nociva, puede causar ulceración de la piel, conjuntivitis, dificultades respiratorias, asma y otros efectos nocivos tanto en animales como en personas, especialmente en niños y personas vulnerables.
En muchas ciudades españolas está prohibida y las autoridades instan a denunciar este tipo de prácticas ante la policía o el ayuntamiento.






