La Gatoteca: ¿tomamos un café en casa de Don Gato?

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Los gatos en La Gatoteca están libres y pasean por el local y también descansan

Esta semana abre sus puertas el primer cat café de España y… ¿qué es eso de cat café? Para descubrirlo Villaviciosadigital se trasladó a este nuevo espacio llamado La Gatoteca, gestionado por la ONG Abriga (Asociación Benéfica por el Rescate e Inserción de Gatos en Adopción) situado en el madrileño barrio de Lavapiés (c/ Argumosa, 28).

Este concepto nace en Seúl (Corea del Sur) en 2004 y de ahí se fue extendiendo a Japón, pueblo amante, defensor y admirador de los gatos que cuentan con más de cien locales, de los cuales 60 están ubicados en la capital, Tokio. En Marzo de 2012 abrió en Viena el Café Neko, una cafetería normal, pero que cuenta con la presencia de seis gatos, convirtiéndose en el primer cat café de Europa y ahora llega a Madrid gracias al trabajo de Eva Aznar, directora General, y de todo su equipo.

Un lugar donde los enamorados de los gatos podrán tomar un café en casa de Pancho, Roco, Alba, Bernardita, Pixulina, Vida, Pulguita y Surco, los primeros inquilinos provenientes de la Asociación SOS Gatos Tomelloso de Ciudad Real. Todos ellos nos reciben a nuestra llegada junto a Eva. “Este proyecto viene de la pasión que tengo hacia los gatos desde bien pequeña y también porque me gusta mucho Japón. Me enteré que este tipo de sitios existían allí y comencé un poco a pensar en ello con previsión de utilizarlo para el proyecto de fin de carrera de Diseño de Interiores, porque soy ilustradora y diseñadora de interiores, que me ha servido mucho para montarme un café con gatos”, bromea Eva.

Empezó con el proyecto y se dio cuenta de que reunía todas las cosas que necesitaba para cubrir sus necesidades. “Tenía todo lo que quería hacer, trabajar para mi misma, trabajar principalmente que la cosa está muy mal, poder ayudar a los gatos y a las personas a que tengan de manera responsable a estos animales y trabajar con ellos que es lo que más me gusta”, prosigue.

A punto de cumplir los 30 años encabeza esta iniciativa junto a su marido y dos compañeras, Noe y Bea. “Además se han ido uniendo muchos voluntarios porque la gente se ha volcado para ayudarnos y sin ellos no hubiéramos podido abrir a tiempo”, dice orgullosa mientras Surco juguetea en el sofá y Vida come silenciosa.

Días de adaptación

Los gatos, repartidos por el local pasean libres por los 160 metros cuadrados habilitados para ellos y para todos los invitados que quieran tomarse un café en su casa porque no es una cafetería para ir con tu gato sino para disfrutar con los que ya están allí. “Los gatos no son como los perros, no se sociabilizan igual, no son animales de manada. Traer tu propio gato aquí, primero sería un estrés para él y segundo, no sabríamos ni cómo iba a reaccionar ese gato ni como reaccionaría nuestra colonia. De hecho, nosotros cada vez que metemos un gato nuevo nos puede costar varios días poder aclimatar a unos con otros”, explica.

«No puedes traer tu gato aquí porque los gatos no son como los perros, no se sociabilizan igual, no son animales de manada»

Y es que la llegada de un nuevo gato requiere mucho cariño y cuidados. “Primero tienen que estar unos días aislados por tema de enfermedades infecciosas porque a veces parece que están muy sanotes pero con el cambio de sitio les pueden salir cosas por el estrés. Una vez que hemos comprobado que están sanos, nosotros los tenemos en una sala de adaptación. Ahí se quedan con una ventana donde se visualizan con los demás y van poco a poco interactuando. Una vez que vemos que no hay ningún tipo de rencillas, se les empieza a sacar poco a poco con un trasportín para evitar las peleas y cuando vemos que eso está calmado y se acostumbran a estar juntos, se incorporan al grupo”, nos guía Eva.

Los primeros ocho inquilinos de La GatotecaY es que el objetivo del equipo de La Gatoteca es dar una nueva oportunidad de vida a esos gatos abandonados que no tuvieron suerte una primera vez. Darles así la oportunidad de ser felices.

“Es difícil saber si un gato es completamente feliz porque muchas veces padecen algún tipo de dolor que ni siquiera nosotros nos damos cuenta, a mi me pasa incluso con mis gatos en casa, yo tengo también mis dos hijos (ríe), uno negrito llamado Gatito y otra que se llama Polar. Cuando me vine aquí a Madrid no los tenía conmigo pero como llevo tatuadas sus caras en ambos brazos los podía achuchar por las noches”.

Y es que los cuidados que reciben estos ocho gatos son de primera calidad. “Nosotros colaboramos con KineVet que son unos veterinarios naturales. Los gatos que residen en La Gatoteca son tratados y rehabilitados por KineVet mediante técnicas naturales, ya que muchos han tenido una vida difícil, tanto física como emocionalmente. De esta forma, los integrantes de La Gatoteca no sólo tienen un hogar mejor, sino una mejor salud y un mayor bienestar emocional. Además, si uno de ellos es adoptado, será con un estado de salud óptimo”.

Un gato para cada hogar

Si un cliente siente conexión con algún gato, podría tramitar la adopción con los consejos de Eva. “Queremos hacer adopciones a medida. Te asesoraríamos aquí qué gato te convendría porque cada tipo de persona o de hogar necesita un tipo de gato distinto. No es lo mismo que en la casa haya un crío de seis años que viva una persona anciana sola. Nosotros más que darte un gato por el color te lo damos por la afinidad que puedas tener con él y él contigo. Con las adopciones lo que si hacemos es contratos y seguimientos, impartimos un curso básico del gato para que te vayas con unos conocimientos y unas instrucciones a casa”.

«Más que darte un gato por el color, te lo damos por la afinidad que puedas tener con él y él contigo»

El aumento de abandono de estos animales es otro de los temas que Eva intenta solucionar desde La Gatoteca. “Llega gente contándonos que tienen gatos desde hace tiempo pero que hay cosas que no saben como por ejemplo coger un gato en el aire que algunas personas lo hacen de una forma que incluso les puede provocar una lesión a largo plazo, pero que por ignorancia no se corrige. Yo también he sido ignorante y también he cometido fallos con mis gatos y ha sido a base de interesarme y aprender que he llegado hasta aquí. Ahora quiero transmitir todo eso a otros propietarios de gatos para que aprendan y sean felices los dos juntos”.

Eva Aznar, directora del proyecto (en el medio) con parte del equipo de La GatotecaPor ello, esta cafetería con gatos no es sólo un sitio de ocio sino un lugar donde los dueños de estos animales podrán aprender más sobre sus mascotas. “Haremos cursos orientados al mundo del gato y también llevaremos a cabo terapia asistida con ellos porque no dejan de ser una responsabilidad en el hogar”.

“Un gato puede vivir una media de entre 15 y 18 años tranquilamente, los hay que viven menos porque si proceden de la calle pueden venir con algunas enfermedades pero también puede que vivan más si están muy bien cuidados y revisados con terapias naturales. Hay gatos que llegan a vivir hasta 28 años. Por ello, en el curso también explicamos que la gente sea consciente de que a un gato va a ver que aguantarle durante todo ese tiempo en las mejores condiciones posibles”, explica Eva.

“Es cierto que el gato ha desbancado al perro en casa pero como muchas veces nos producen problemas de adaptación, maullidos, celos, que se mean donde no deben, etc… y no sabemos resolverlo ni a quien acudir, muchas veces esos gatos acaban en la calle”, apunta.

Y para evitar todos esos conflictos de convivencia los interesados podrán resolver sus dudas en compañía del equipo de La Gatoteca que cuenta además con servicio de biblioteca y que a partir del mes de diciembre organizará pequeños conciertos en acústico para su mayor disfrute.

Un lugar donde todos pueden ser felices ya que las normas de convivencia se basan en el respeto mutuo entre visitantes y visitados. Pasen, vean y tómense un café con gato, tal vez se enamoren a primera vista.

Texto e imágenes: Natalia Pulido @npulidojimenez

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