Pódcast con la entrevista de Villaviciosadigital a esta niña de 12 años que logró clasificarse para el Campeonato Nacional Base de gimnasia rítmica que se celebrará en Oviedo entre el 14 y el 19 de abril.
La rítmica es un deporte que no perdona. Un año entero de preparación se resume en un minuto y medio sobre el tapiz. Un fallo puede arruinar una clasificación. Y aun así, Sofía lo eligió con cuatro años, cuando sus padres decidieron apuntarla a gimnasia al verla hacer volteretas por toda la casa.
Ocho años después, y tras cambiar de club (al Rítmica Dayso de Fuenlabrada), el salto ha sido exponencial; «es algo muy loco», reconoce. Lo que a otras gimnastas les lleva años, Sofía lo consiguió en 12 meses: clasificarse para el Nacional Base (en categoría infantil), uno de los niveles más altos de la gimnasia rítmica en España y antesala del Absoluto, que es exactamente donde ella quiere llegar.
Para estar ahí, entrena tres o cuatro horas casi todos los días de la semana; los sábados y domingos, también en casa. Y desde esta temporada, además, con profesora de ballet: la limpieza en la colocación del cuerpo puntúa, y en este deporte cada detalle cuenta y explica su secreto para afrontar psicológicamente cada competición.
El coste económico es otro factor para mantener ese nivel. Equipamiento, punteras que se rompen cada dos semanas, cintas, inscripciones a la federación, desplazamientos, etc. Gastos que las familias asumen sin ningún tipo de apoyo institucional. Sofía lo confirma sin rodeos: tampoco en Villaviciosa de Odón, municipio donde van saliendo jóvenes talentos, hay becas para deportistas jóvenes de alto rendimiento. Es la realidad del deporte de base pero la ilusión puede con todo.







