
Según un informe presentado por el Instituto de la Mujer, la educación sexual entre las españolas suspende con un 4,4.
Las conductas violentas están a la cabeza de sus preocupaciones.
El Instituto de las Mujeres acaba de presentar el Informe ‘Sexualidad de las mujeres jóvenes en el contexto español’ en el que aporta datos sobre las conductas, las tendencias y las preocupaciones de las jóvenes entre 18 y 25 años.
En él se aprecia un cambio de tendencia provocado por el avance del feminismo como demuestra la diferenciación que hacen entre amor-sexo, y el hecho de que vean la pornografía como un escaparate ficticio de las relaciones basadas en la satisfacción del deseo masculino, condenando la objetivación sexual a la que son sometidas en estas prácticas, según apuntan los impulsores del estudio.
Respecto a los datos obtenidos a partir de más de 1.500 entrevistas realizadas a chicas de esa franja de edad en julio de 2022, destaca la valoración de la satisfacción con la propia vida sexual con una puntuación de 6,6 sobre 10. La mitad de las mujeres, un 57,7 por ciento, afirma haber tenido sexo con otra persona sin apetito o deseo sexual, una conducta asociada al placer de la pareja más que al suyo propio.
Por otro lado, la edad media de la primera experiencia sexual con penetración está en los 16,7 años, siendo esta la práctica más extendida entre las jóvenes (74,6%), por encima de la autoestimulación (66,5%).
un 57,7 por ciento, afirma haber tenido sexo con otra persona sin apetito o deseo sexual
El método anticonceptivo más utilizado es el preservativo masculino (83,6 %) aunque los procedimientos hormonales, anillos o parches registran un grado de implantación notable, un 54 %. En este sentido un 27,7 % de las mujeres reconoce que la aplicación de métodos anticonceptivos parte fundamentalmente de ellas ante el miedo a la irresponsabilidad de la otra persona, asumiendo su mayor responsabilidad y riesgos durante las relaciones sexuales.
A pesar de que los datos revelan que un 65,2% ha recibido algún tipo de formación sexual en su centro educativo, aproximadamente un tercio de las mismas (34,8%) no ha tenido acceso a programas de educación en la materia.
un 65,2% ha recibido algún tipo de formación sexual en su centro educativo
En cuanto a la que reciben en los centros de estudios, la nota es de un suspenso con una insuficiente valoración media de 4,4, lo que sustenta la demanda de las jóvenes de una mayor y mejor formación afectivo-sexual, capaz de integrar sus necesidades formativas en torno a temas como las relaciones afectivas, el bienestar y la gestión emocional, la prevención de las ITS, la diversidad sexual, el placer o los métodos anticonceptivos.
Las agresiones sexuales ocupan un lugar dominante en las preocupaciones de las jóvenes españolas, ya que el 60,7% declara haber sentido miedo de que alguien pudiera ejercer algún tipo de violencia sobre ellas en espacios públicos y un 41,6% ha experimentado temor en lugares de ocio nocturno.
El informe concluye que «es necesaria una mayor educación afectivo-sexual, diversa, holística y de calidad en la sociedad española».