
La Concejalía de Deportes realizó ayer una inspección sorpresa y denuncia que las piscinas exteriores carecían del número necesario de socorristas, de médico y de monitor en sala de fitness.
La directora de Calidad de Smartfit, Sabrina López Viera, afirma que «están faltando a la verdad».
El Consistorio informó ayer a través de redes sociales que la concejala de Deportes, Pilar Baos, junto con el técnico del área y dos patrullas de Policía Local realizaron una inspección sorpresa al Complejo Acuático Deportivo municipal Hispaocio Smartfit, al que desde hace meses están relizando un seguimiento por posibles irregularidades, algunas de ellas detectadas por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
Al parecer comprobaron que «las piscinas exteriores no están cumpliendo con la normativa, pues carecen del número necesario de socorristas y del servicio médico imprescindible para poder cubrir el servicio contratado con el Ayuntamiento».
Los agentes levantaron acta de las carencias del servicio de las piscinas exteriores y de la ausencia de monitor en la sala fitness.
Asimismo, según el Ayto. , clausuraron «la piscina olímpica» en horario de mañana «mientras no cuenten con los servicios sanitarios y preventivos necesarios», y la concejalía estudiará la imposición de la correspondiente sanción por incumplimiento del pliego.
Baos contactó con todos los participantes del Comité de Seguimiento del complejo para informarles de lo ocurrido y declaró: «es inadmisible que desde el complejo estén asumiendo un riesgo tan grave para la integridad de los usuarios y que tomará todas las medidas legales para que no vuelvan a ocurrir unos hechos tan graves».
También manifestó su «preocupación y malestar» por todos los perjuicios que estas circunstancias causan a los usuarios, a los que pidió disculpas por las molestias ocasionadas.
Versión de Smartfit
Por su parte, la directora de Calidad de Smartfit, Sabrina López, ha dado su versión a Villaviciosadigital. En primer lugar, de forma categórica, ha afirmado que «están faltando a la verdad». Ha explicado que la piscina mediana (25 metros), «que es la que ellos erróneamente llaman olímpica (50 metros), porque es deportiva, estaba cerrada; lleva cerrada todas las mañanas desde que se abrieron las piscinas de verano el 15 de junio porque la ley de la Comunidad de Madrid indica que por metros de láminas de agua, en función de los metros, tienes que ir incorporando personal. Además de tener el socorrista de la propia piscina, en cada vaso, tienes que tener enfermera y cuando se abren las exteriores, tienes que incorporar médico. Nosotros tenemos médico desde las 16.00 horas de lunes a viernes y los sábados todo el día».
Lo que ha sucedido, según López, es que el médico que tenían para incorporarse el 15 de junio pero que el día antes les avisó que «no se quería incorporar». Desde entonces, están «en búsqueda activa», publicando la oferta de empleo todas las semanas en el Colegio Oficial de Médicos de Madrid, con un salario bruto de 2.500 euros brutos al mes por una jornada completa. Sin embargo, no consiguen un profesional porque «no hay paro en los médicos», afirma.
La piscina ya estaba cerrada por las mañanas
Ante esta situación, apunta que han contactado hace tres semanas con una empresa especializada para que les proporcione un médico y «ni ellos mismos lo consiguen».
Por eso, «por cumplir con la ley, la piscina mediana estaba cerrada por las mañanas, y hay carteles en las entradas y a cada persona que accede se le informa». Sí reconoce que no había una valla puesta y «ha sido lo único que ha hecho la concejala, ponerla con la ayuda de la Policía», subraya. Entiende que es «lógico», puesto que existía riesgo de que, a pesar de informar del cierre a los usuarios, alguno «se podía colar».
López comprende que Smartfit tiene obligación de abrir todas las piscinas, pero han preferido no hacerlo sin tener el médico que exige la normativa y están haciendo «todo lo posible por contratar uno». En este punto, parece que mañana podrían incorporar uno, aunque todavía no está cerrado el contrato.
Monitor sala fitness
Según la responsable de Calidad, la acusación del Ayuntamiento «tampoco es real». Afirma que las 15.15 h. y en el acta policial la edil reflejó que «no había técnico de sala», pero que Baos se cruzó con él, «que estaba en el baño», y a las 15.30 h, ya estaba en su puesto. «Así lo reflejé en las alegaciones».
López recalca además que «técnico de sala hay siempre, desde que abrimos hasta el cierre, sábados y domingos también». Aunque comenta que «en algún momento puntual, si alguno de clases colectivas se pone enfermo, y el técnico de sala sabe dar la clase, para no suspender la clase, le podemos decir que en esa hora de la clase».
Sí había técnico de sala de fitness, pero estaba en el baño, según Lopez.
En este aspecto afirma que «por pliego de condiciones, no existe obligatoriedad de tener un técnico en la sala», aunque «de toda la vida, históricamente, siempre se ha tenido un técnico en la sala»; «te garantizo que está siempre, tengo los contratos y se pueden ver», concluye sobre el tema.
«Riesgo tan grave»
Ante la acusación del Ayuntamiento sobre que Smartfit está «asumiendo un riesgo tan grave para la integridad de los usuarios», López se defiende. «Eso no es correcto, es lo mismo, si tengo a los socorristas, tengo a la enfermera que son necesarios en ese momento; de hecho, ahora en la piscina trébol va haber dos socorristas todo el rato, tal y como nos dijo el técnico que acompañaba a la concejala y en ese mismo momento pusimos a otro».
Finalmente, señala que cree que «se ha creado una situación de alarma a la ciudadanía que no es real». Eso, en su opinión, «para empezar les perjudica a ellos mismos, al propio partido que gobierna», porque «su capacidad para poner las fechas no ha sido la correcta». Además, recuerda que tienen comités de seguimiento y «les explicamos todo y cada vez que viene la concejala le explicamos».
López entiende las quejas que le llegan a la concejala, «forma parte de su puesto, pero debe saber gestionarlas». Considera que ese malestar «es natural, es imposible que en un complejo como el de Villaviciosa no se puedan dar quejas, no todo siempre está perfecto, a veces no hemos sido ágiles, tengo mucha capacidad crítica y reconozco que tardo más en reponer un aparato de lo que me gustaría, por el motivo que sea. Y el socio exige y tiene sus derechos de exigir. Nosotros tenemos un verdadero compromiso con la gestión de instalaciones deportivas, sino no nos hubiéramos metido en este proyecto», concluye.
ARC
al monitor le dio el apretón justo en el momento de la visita y el medico casualmente se incorpora al día siguiente.
Bien por ese seguimiento y control de los pliegos firmados.
MANOLETE, MANOLETE, SI NO SABES TOREAR, ¿PA QUÉ TE METES?
(CONTRARRÉPLICA A SABRINA LÓPEZ VIERA, DIRECTORA DE CALIDAD DE SMARTFIT)
Mariano Aguirre, Usuarioshispaocio Luchar
Villaviciosa Digital publica la réplica de Sabrina López Viera a la visita e inspección sorpresas realizadas por la Concejal de Deportes, Pilar Baos, junto a uno de los técnicos de esta área, al Centro Deportivo-Acuático Municipal Hispaocio.
Introduce la cuestión la mencionada revista con las palabras siguientes: “La directora de Calidad de Smartfit, Sabrina López, ha dado su versión” y, desde luego, se trata de una auténtica versión que recuerda a lo que los actuales directores de escena teatrales llevan a cabo con obras clásicas: que versionan tanto y de forma tan peregrina y arbitraria que, a la postre, al original no lo reconoce ni su madre.
Comencemos por cuanto dice de la piscina, que es cómo da comienzo a sus declaraciones. Nos aclara que Pilar Baos se expresa mal y comete un error al declarar “piscina olímpica” a una que mide la mitad, esto es, 25 metros. Y tiene razón, ciertamente. Se trata de un error de etiquetado. Muy bien, pero ¿en qué afecta ello a la realidad denunciada por la concejal y su inspección? Permítaseme citar a Cristo dirigiéndose a los fariseos: “Coláis el mosquito y dejáis pasar el camello”.
Prosigue en sus declaraciones, que van convirtiéndose en un auténtico galimatías, afirmando que la piscina ha estado siempre cerrada por las mañanas, desde su apertura (el 15 de junio), debido a que, por mucho que lo hayan intentado, no les ha sido posible contratar a un médico que cubriera el horario matutino y que, por no incumplir las normas establecidas al respecto por la Comunidad de Madrid, los usuarios sólo han podido disfrutarla por la tarde. Tras la visita e inspección de Pilar Baos, Sabrina López Viera afirma que se está haciendo “todo lo posible por contratar uno” y, según afirma a continuación la revista “parece que mañana podrían incorporar uno, aunque todavía no esté cerrado el contrato”. Llegados a este punto, caben aquí las siguientes consideraciones:
a. ¡Qué casualidad que la tal incorporación sea declarada casi inminente al día siguiente de la visita técnica de la Concejalía de Deportes, con su consiguiente posible denuncia!
b. Es difícilmente creíble la argumentación de que no haya sido posible encontrar facultativo para ese horario.
c. ¿Cómo la concejalía de Deportes ha esperado tanto, ¡tres semanas!, para cerciorarse y denunciar esta anomalía que ha supuesto privar en la mitad del tiempo previsto del disfrute de esta prestación?
De grotesco, por no decir “inverecundo”, puede calificarse cuanto Sabrina López Viera expresa a propósito de la cuestión relativa a la ausencia de un monitor de sala. Afirma la revista que en el acta policial la edil reflejó que a las 15h 15mn “no había técnico de sala”, pero es que “estaba en el baño” y que a las 15h 30 mn ya estaba en su puesto. ¡Vaya por Dios, qué coincidencia tan desafortunada y adversa para la empresa! Justo en el momento en que la concejal de Deportes visitaba la sala, el monitor de sala estaba en el servicio… Bien, es plausible; como diría Cantinflas: “Se han dado casos”.
Algo bien distinto es esa otra afirmación de la directora de Calidad que, de hecho, pone en tela de juicio todo lo anterior y que es que “técnico de sala hay siempre, desde que abrimos hasta que cerramos, sábados y domingos también”. No queda aquí la cosa y así declara luego tajante y épicamente que “de toda la vida, históricamente (el subrayado es mío), siempre se ha tenido un técnico en la sala”. Y va más allá: “le garantizo que está siempre, tengo los contratos y se pueden ver”. Uno lee lo anterior y es presa de un asombro paralizante. No obstante, haré un esfuerzo sobrehumano para seguir escribiendo… Como cualquier persona en su sano juicio sería incapaz de dudar de la sinceridad de Smartfit, sólo cabe pensar que Sabrina es víctima de uno de esos hechizos del mago Frestón que hurtaban a don Quijote el éxito en sus empresas, pues la verdad es que, desde el despido del trabajador Gonzalo Moya, no ha habido ni un solo fin de semana (sábado y domingo) en que haya habido monitor de sala, amén de que, en los días laborables, son muchos los períodos de tiempo, ¡demasiados!, en que la sala fitness se halla huérfana de responsable. Que pregunte quien quiera a los usuarios, que revisen las quejas al respecto dirigidas a la dirección, así como las farragosas respuestas de ésta, que recurran a la hemeroteca (artículos en “Círculo de Opinión” y “Acua”), que se vean los vídeos en la cuenta Facebook de “Usuarioshispaocio Luchar”, que vuelvan a leerse las críticas que ante esta omisión he dirigido personalmente a los responsables, etc. Claro que, bien pensado, quién sabe si no hemos sido nosotros, y no ni ella ni la dirección del centro, las víctimas de los embrujos del mago Frestón. Recurriendo de nuevo a Cantinflas para parafrasearlo esta vez: “Quizás se haya dado el caso”.
Pasa a continuación Sabrina a justificarse atacando con soberbia, que es lo propio de quien no tiene razón y no quiere reconocerlo, haciendo gala de aquello que, por desgracia, denunciaba Unamuno como el rasgo distintivo del español, el “Sostenella y no enmendalla” del conde Lozano, padre de Jimena, en “Las mocedades del Cid”, de Guillén de Castro. Así reprocha a la concejal de Deportes el “no saber gestionar las quejas”. Citemos de nuevo a Jesucristo: Sabrina ve la paja en el ojo ajeno por no ver la viga en el propio, invalidando así su gratuita afirmación de que ella tiene “una gran capacidad crítica”.
Prosigue en sus autojustificaciones, diciendo que “reconozco que tardo más en reponer un aparato de lo que me gustaría, por el motivo que sea”, sin aclararnos cuál sea ese motivo, que se antoja así asaz misterioso. A título de hipótesis, aventuro que podría ser, quizás, la inoperancia y el egoísmo empresarial, tal y como lo prueba -y es sólo un ejemplo entre muchos- el hecho de que el ascensor haya estado averiado meses en un centro deportivo al que acuden ancianos, personas víctimas de un ictus y con dificultades quinestésicas, usuarios con un parkinson avanzado, etc… aunque, claro está, yo pueda errar mucho en mis apreciaciones.
Concluye afirmando sin rubor y al desgaire que “nosotros tenemos un verdadero compromiso con la gestión de instalaciones deportivas; si no, no nos hubiéramos metido en este proyecto”. ¡Caramba! Y concluyo yo, citando esta vez no al Hijo del hombre ni a Cantinflas, sino al pueblo español cuando cantaba aquello de “Manolete, Manolete, si no sabes torear, ¿pa qué te metes?”.
13 de julio de 2024