«Acerca de ciertos actos despreciables y de aquellos que los causan»

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Actos

Reproducimos íntegramente la queja de un vecino de Villaviciosa de Odón, Ángel López Morán, sobre actos incívicos en la localidad y la postura del equipo de Gobierno ante ellos.

Quienes quieran contarnos su opinión para la sección ‘Cuéntanos’ o enviar sus quejas, fotos, vídeos para denunciar o compartir alguna situación de interés general, pueden hacerlo a webvillaviciosadigital@gmail.com.

Siempre, quizá por el deseo de que no sea un idiota o un desaprensivo quien se encargue de la sagrada tarea de servir al ciudadano, se suele dar por hecho que un cargo o servidor público es alguien que conoce el alcance de sus actos y que, por tanto, actuará como se espera lo haga una persona mínimamente inteligente y de buena voluntad a la hora de tratar la delicada tarea que se le encomienda. Pero también es posible que nuestro deseo no se cumpla y que un idiota se cuele en el servicio público y campe a sus anchas dañando todo lo que toca. O que sea un desaprensivo el que se cuele y actúe, no como se debe, o sin causar perjuicios a otros, sino todo lo contrario; es decir, que, al igual que el idiota, aunque por motivos diferentes, campe a sus anchas sin reparos o escrúpulos y sin que le importen las posibles consecuencias dañinas de sus actos.

En el primer caso se produce daño, quizá sin ton ni son, pues éste procede de una cabeza hueca. Pero en el segundo es casi seguro que el daño causado siempre tenga inteligencia tras de sí; inteligencia que seguramente guarde relación con los propios intereses, no con los públicos o comunes. También se suele dar por hecho que en una civilización avanzada existen filtros, o al menos remedios, para evitar o corregir las acciones perniciosas que provoca el idiota o el desaprensivo, y que de colarse alguna de tales opciones, o ambas, se reaccionará de inmediato y de manera expeditiva se eliminará el problema apartando del servicio público al primero y al segundo. Y si se hace mención de la civilización y se la califica de avanzada es porque en ella, el bien común, el bien público, es considerado como algo primordial, casi sagrado, como algo que sólo es bien cuando para obtenerlo nadie sufre daño y común cuando todos lo disfrutan por igual.

Entendiendo, por tanto, de buen modo lo de la eliminación (eliminación o apartamiento de la prestación del servicio público, no eliminación física del sujeto), la variante del servidor o cargo público desaprensivo o malandrín, sin descartar la primera, la variante del idiota, es lo que se trata en el presente artículo.

Tomemos, como ejemplo, para ello, el comportamiento de aquel/aquellos cargos/servidores públicos que parecen dispensar cuanto les sale de los antojos sin reparar en el perjuicio que provocan a cierto número, no escaso, de personas

Para dar razón o motivo al mismo, hagamos referencia a lo que viene ocurriendo en Villaviciosa de Odón. Tomemos, como ejemplo, para ello, el comportamiento de aquel/aquellos cargos/servidores públicos que parecen dispensar cuanto les sale de los antojos sin reparar en el perjuicio que provocan a cierto número, no escaso, de personas (o vecinos, o ciudadanos o contribuyentes). Y acotemos, para esta ocasión, cuanto se engloba en las actividades que, por sus características, deben ser encuadradas dentro de la categoría de molestas, insalubres, nocivas y peligrosas. Es decir, hagamos referencia a algunas de esas actividades que son ofrecidas por el/los servidores públicos del equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Villaviciosa. Y más en concreto por aquel/aquellos que se encargan de la cuestión recreativa o de festejos o por aquel/aquellos que les encanta llamar actividad cultural a cualquier cosa.

Hagamos referencia, por lo tanto, a esas actividades extremadamente ruidosas, especialmente a aquellas que se desarrollan en horario nocturno y de madrugada sin el menor control de ruido, y sin el mas mínimo aislamiento, pues se llevan acabo en espacio abierto, del tipo discotecas móviles, actuaciones de diyéis, carpasdisco peñista (actividades éstas que, además, traen consigo comportamientos incívicos o repudiables: tal que consumo de alcohol a raudales; botellones en la vía pública, tanto itinerantes como fijos, y con gran número de menores; evacuación de orines en la vía pública y sobre las viviendas de las zonas próximas; griteríos; actos vandálicos y de gamberrismo; broncas o peleas; bolsas y vasos esparcidos por todas partes, botellas de cristal rotas por el suelo, etc.).

También hagamos referencia a esas actividades que desprenden olores muy desagradables, además de ruido, del tipo hostelero, y a esas actividades que tanto molestan con el olor de la quema de su carburante y su estruendoso ruido y que tan poco respetan el medioambiente, del tipo competición de motos por la calle. Y, por abreviar, no hagamos referencia a otras más.

Evitando detallar los dañinos efectos secundarios que provocan, por ser fácilmente deducibles, éstas son algunas de las actividades que impunemente se arrojan sobre gran número de personas en Villaviciosa de Odón cuando les parece oportuno a quienes tienen poder para hacerlo. Actividades todas, en definitiva, del tipo molesto, insalubre, nocivo y peligroso. Actividades prescindibles que, de ser autorizadas, deben ir fuera de áreas habitadas, tal que en el extrarradio o allá donde no haya viviendas cerca. Es decir, impunemente, un ingente despliegue de actividades causantes de daños o perjuicios, son autorizadas o promovidas una y otra vez en Villaviciosa de Odón por algún/algunos miembros del equipo de Gobierno municipal sin que el sentido común parezca formar parte de dicho equipo. Y siempre, la mayor parte de ellas, sobre la misma zona.

Un ingente despliegue de actividades causantes de daños o perjuicios, son autorizadas o promovidas una y otra vez en Villaviciosa de Odón por algún/algunos miembros del equipo de Gobierno municipal

Por concluir. Como aquí, en Villaviciosa de Odón, ocurre lo que se refiere, cuestión fácilmente comprobable, parece necesario volver al principio del artículo y preguntarnos si el tipo de cargos/servidores públicos que tenemos en Villaviciosa encaja con alguno de los dos tipos que allí han sido mencionados. Por lo tanto, ¿pertenecerán los cargos/servidores públicos de Villaviciosa de Odón al primer tipo o al segundo, es decir, a los que no conocen el alcance de sus actos o a los que sí lo conocen? ¿O pertenecerán a otro tipo, a uno del que no se tiene claro o se ignora su adscripción?

No obstante, ya que se está en asunto tan delicado. ¿No será lo que aquí se traslada, referente a lo que llevan acabo los reiterados cargos/servidores de Villaviciosa, un servicio público engañoso, que ciertas actividades municipales no sean más que un tramposo pan y circo, una despreciable demagogia, la puesta en marcha de una voluntad torticera, algo más propio de dictadorzuelos del tres al cuarto que de demócratas honorables?

O tras valorar que en Villaviciosa son más los vecinos que viven lejos del área que recibe el dañino impacto de las actividades señaladas que los que viven cerca, siendo, por lo tanto, para los primeros, los que en sus casas y vidas no sufren dicho impacto, actividades gustosas y para los segundos, los que sí reciben el impacto en sus casas y vidas, actividades extremadamente perjudiciales y motivo de disgusto, ¿no será que la cuenta corriente de quienes están en el Gobierno municipal dependa de cálculos electorales y tras haberlos realizado hayan concluido que les conviene agasajar o dar gusto a tope a los primeros vecinos aunque a tope se perjudique con ello a los segundos? ¿La causa del daño vendrá motivada por un cálculo absolutamente despreciable?

Ángel López Morán

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