«Sobre la violencia machista»

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No hay nada más triste que una muerte, una pérdida insustituible para la que no estamos preparados, para la que no tenemos explicación, aunque sea algo natural y paralelo a la vida. La ausencia de nuestros padres, abuelos, amigos. La ausencia definitiva, que a veces también nos sacude con la pérdida de los hijos, rompiendo la cadena de la ley de vida y que nos hace más vulnerables ante el dolor.

Sin embargo, la muerte para mí adquiere otra dimensión cuando se trata de arrebatar la vida, innecesariamente, a las mujeres. Sólo por el hecho de ser mujeres. Sólo por la inseguridad de algunos hombres. Sólo por la posesión enfermiza de algunos hombres sobre ellas. Sólo por la violencia que ejercen algunos hombres hacia las mujeres. Sólo por eso.

Y cada vez más formo parte de su ausencia, porque algo de mí, de mí como mujer, se me va con cada una ellas, con cada una de las mil treinta y tres víctimas oficiales (desde 2003 a 2019) y con todas las anteriores de las que sólo sabíamos que habían sido asesinadas, si es que nos informaban, y lo calificaban de “crimen pasional”, eufemismo de otras épocas del asesinato y del maltrato hacia las mujeres.

Eso es lo que nos hicieron creer a las mujeres, que necesitábamos que otro cuidara de nosotras

No sólo el asesinato nos mata. No sólo el maltrato nos daña. Hay maltratos sutiles que nos llevan despacio a la tumba. El silencio, el rechazo, la humillación, todo eso que nos hace sentir inferiores, todo eso que nuestra pareja nos hace sentir y que va creando una red de dependencia, cada vez más tupida, hacia ese hombre que sólo quiere nuestro bien. Eso es lo que nos hicieron creer a las mujeres, que necesitábamos que otro cuidara de nosotras. Y nos lo creímos.

Cuando quisimos darnos cuenta de la jugada, ya era demasiado tarde. Ya habían muerto demasiadas mujeres por crímenes pasionales. Pero somos fuertes y sabemos cuidarnos. También de eso nos dimos cuenta; empezamos a hacernos visibles y a mostrar nuestro sufrimiento a la sociedad.

Es la lucha de las mujeres por sobrevivir ante el patriarcado

Muchos hombres, muchos, nos apoyaron en esta cruzada mortal. Y nos siguen apoyando.  No es la lucha de las mujeres contra los hombres. No es eso. Es la lucha de las mujeres por sobrevivir ante el patriarcado. Es luchar junto a los hombres que entienden y defienden esto de erradicar la violencia machista hacia las mujeres, lo de no renunciar a nuestros derechos y lo de proteger nuestras vidas.

Desgraciadamente, ya son diez las mujeres asesinadas por violencia de género en lo que llevamos de año. Diez para aumentar la estadística. Mil cuarenta y tres. Y muchas víctimas más que quedaron huérfanas.

No queremos volver al eufemismo del pasado. No queremos que nos quiten nuestros derechos. No queremos que nos quiten la vida.

Mil cuarenta y tres desgarros en el corazón.

Yolanda Rodríguez Herranz @MyolRh

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