Rebeca y Verónica De la Cueva, emprendimiento en la clínica Medicodón al servicio de su vocación por la salud

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Estas dos vecinas de Villaviciosa de Odón han tomado las riendas de este histórico centro médico de la localidad, que ahora está enfocado a mejorar la salud de los pacientes mediante un enfoque multidisciplinar, y han pasado hace unos meses de ser empleadas a ser las propietarias.

En este centro médico situado en la Travesía de las Eras 12, están especializados en medicina general, estética, nutrición o psicología y realizan certificados médicos y psicotécnicos.

Rebeca es psicóloga y desde que acabó su carrera en la Universidad Complutense de Madrid en el año 2010 trabaja en la clínica Medicodon. Por su parte, Verónica es enfermera y aunque se formó en Urgencias, no ha sido en ese campo donde ha desarrollado su trayectoria profesional, sino que ha trabajado en otras áreas en Hospital Universitario Fundación Alcorcón, lo que compaginaba con una colaboración en este centro médico villaodonense.

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Ninguna de estas dos antiguas alumnas del colegio Virgen del Bosque pensó cuando comenzó sus estudios en este centro formativo villaodonense que algún día tendrían su propia clínica. Sin embargo, sus vocaciones y las circunstancias de la vida les han hecho pasar de ser empleadas a ser las propietarias de Medicodón, cuyo equipo sigue formado por los mismos integrantes de siempre: la doctora Dania Cardoso, la podóloga Esperanza Nieto,  el dermatólogo y anterior dueño, Haytham Hijazi, y las hermanas De la Cueva.

Sin duda, dar ese paso no ha sido fácil, pero su vocación por ayudar a mejorar la salud de los demás les ha dado el arrojo como para ponerse al frente de su propio centro médico e implantar su sello personal, tal y como han contado a esta web.

¿Cómo valoran estos meses que llevan como emprendedoras?

Rebeca: Lo cogimos en verano, que es complicado comenzar en cualquier sitio, pero después hemos ido cogiendo el ritmo, poniéndonos en la posición de dirigir la clínica como queremos, no sólo como empleadas. Nos ha costado un poco.

Verónica: Es un poco más complicado por el hecho de que hemos tenido que cambiar el rol; dejas el anterior, pero ahora además nos tenemos que ocupar de la parte que no se ve, y ahí hay un trabajo en medio.

¿Qué es lo más destacado hasta ahora?

R: Partes de la base de que empiezas con mucha ilusión.

V: Al estar como trabajadora tienes unas expectativas y quieres llevar a cabo cosas que buscabas como empleadas en tu jefe, pero lo que pasa es que lleva mucho tiempo. La gente a veces piensa en el empresario o el emprendedor y ve al dueño de Zara o de Movistar, que se tiene un grifo en casa y sale todo sólo, pero ni muchos menos. Requiere mucho trabajo. No es que nos sorprendiera, porque sabíamos que esto era así, pero es intenso.

¿Qué es lo más y menos positivo?

R: Lo menos positivo el desgaste en tiempo. Es decir, hay cosas que requieren mucho tiempo que a corto plazo se ve poco resultado. Cuando trabajas para alguien sabez que le dedicas tantas horas y obtienes tal sueldo. Y esto es dedicarle un montón de horas y en unos meses, en teoría, recoger los frutos.

Lo más positivo es que puedes llevar la clínica a tu manera, con tus valores, con tu forma de entender la sanidad sin dar explicaciones.

V: Para mí lo menos positivo es la desmotivación que surge muchas veces porque a veces se trabaja mucho y no está tan claro el resultado que se tiene.

Lo más positivo es saber que no tienes techo, como cuando trabajas para alguien, que es lo que a las dos nos hizo ponernos al frente de la clínica. Es una responsabilidad muy grande por otra parte, pero empiezas con mucha ilusión y es lo que vamos a intentar que no nos falte. Lo hemos hablado un montón de veces: el éxito está en mantenerse constante, perseverar, seguir trabajando y tener en cuenta que lo que vas a obtener es dentro de un tiempo.

a los pacientes les gusta que les traten desde varias especialidades para solucionarles su problema

¿Cómo fue la respuesta de sus familiares?

R: La parte que más me ha llenado es el orgullo que nos transmite la familia. Han mostrado más confianza ellos en que va a salir bien que nosotras mismas. Nos han transmitido seguridad.

V: Nuestro entorno más cercano nos ha apoyado mucho, y no nos han creado ninguna duda. Para mí después de 11 años en el Hospital Fundación Alcorcón no era fácil y ellos me han animado.

Luego las amistades, pues ha habido de todo. Ha habido más reacciones en nuestro entorno personal; gente que nos dice ‘¡qué bien’! y te animan y los que se sorprenden y te dicen que ahora con la crisis, que si estamos locas, dónde nos metemos. Yo creo que, precisamente por la situación, si hubiésemos estado de otra manera, con mucha estabilidad, en mi caso en mi trabajo, no me hubiera decidido a dar el paso y salir de nuestra zona de confort.

¿Cómo se han organizado el trabajo y sus roles?

R: En los roles el reparto ha sido básicamente por la forma de ser de cada una. En ese aspecto creo que somos valientes porque no están fácil, sobre todo en mi parte que es la contabilidad, los recibos, el dinero (risas). Nos vamos compaginando.

V: Cuando supimos en marzo o abril que nos íbamos a quedar con la clínica, ahí fue donde los repartimos por la manera de ser. Ella esa parte de administración era la que ya estaba asumiendo y yo, al ser más impulsiva o creativa, más la parte de organización médica. Somos el yin y el yang (Risas). Ella es la cabeza pensante, la que pone la cabeza, y yo soy la más impulsiva, la que pienso en una idea o un proyecto y digo ‘adelante’.

R: En cuanto a organización, lo que hemos hecho es estructurarlo un poco más. Hemos aplicado un enfoque multidisciplinar, que la atención sea no sólo a una persona que viene a una especialidad y se le trata eso y ya está, sino abordarlo todo desde más ámbitos.

V: Las dos carreras a las que nos hemos dedicado implican un concepto no tanto de paciente sino de persona y de todo lo que le está rodeando. Tanto la Psicología como la Enfermería tienen ese enfoque global y es algo que las dos teníamos claro que queríamos incorporar.

Además, una de las principales características que tenía esta clínica era la cercanía y el trato, pero faltaba ese enfoque.

R: Ese enfoque es algo que la gente sí ha notado y gusta el hecho de que una persona la traten desde varias especialidades para solucionarle su problema. Se sienten arropados como personas y eso te lo dicen y nos hace sentir bien porque sabes que estás dando algo más que el tratamiento en sí.

creemos que la medicina tradicional y la natural son complementarias

¿Cómo ha afectado el hecho de que ahora son ustedes las jefas el resto del equipo?

V: Creo que el problema es más nuestro que de ellos, que nos ha costado ponernos en ese rol, pero no ha habido ningún problema. Procuramos que haya consenso entre todos los que formamos parte del equipo.

 

¿Han variado las especialidades médicas que ofrecen?

V: Contamos con medicina general, que lo lleva la doctora junto a la parte de nutrición a la que incorpora medicina natural, pero no queremos perder ese enfoque médico de la clínica perdiéndonos en corrientes que a lo mejor están en la ambigüedad. Sí es verdad que no dejamos de creer en lo natural ni nos ceñimos a la tradicional, creemos que son complementarias.

Hemos añadido la medicina estética, pero creo que sobre todo el pilar fundamental en la salud es la nutrición, los pacientes de Rebeca se van con pautas nutricionales. A partir de ahí, vemos qué técnicas incorporamos que ayuden. En el campo estético confiamos más en aspectos naturales, no nos gusta el plástico. Para nosotras lo mejor es que alguien te pregunte si te has hecho algo porque está más guapa, a no decir que te has puesto silicona seguro. Es un pequeño matiz. Fomentamos la medicina estética desde varios aspectos: con aparatología, algún tipo de inyectable como mesoterapia, que en algún momento es necesario el botox, pero sin pasarse.

En mi campo de la Enfermería, es más en el plano estético. Hago técnicas como remodelación corporal (lipomassage), o depilación médico-láser, pero combinadas con la nutrición a través de la doctora y con Rebeca en el aspecto psicológico.

Además, seguimos con los certificados médicos y psicotécnicos, que son el pilar económico fundamental de la clínica y por los que vienen muchos estudiantes de la UEM y de la Alfonso X.

Apostamos por la confianza y el trato a los pacientes, que se sientan persona

¿Cuál es el perfil más frecuente de sus pacientes?

V: De todo tipo, desde niños a personas mayores. Pero cambia en función de la época del año; depende de cuándo ha sido Semana Santa o Navidades con vistas al verano.

La mayor parte vienen para intentar adelgazar, y piensan que la salud es secundario, y les intentamos que cambien el chip, que mejoren su salud y como consecuencia pierdan peso.

R: En mi campo son más personas jóvenes. Se nota que está más aprobada la Psicología entre la gente joven que en la mayor. Se nota mucho la diferencia generacional, los jóvenes lo ven como algo más normal que no tienes que esconder.

Yo utilizo el método cognitivo-conductual, que es ahora mismo lo que tiene científicamente más eficacia; cambiando pautas en el comportamiento diario, la forma de pensar, etc.

¿Cuál es el aspecto diferencial de Medicodon respecto a otros centros?

V: El enfoque multidisciplinar.

R: Y también la confianza, el trato, empatizar con los pacientes, que se sientan persona; muchos demandan más que les escuchen, sobre todo en medicina general. Al final ese trato es recíproco y son pacientes que se van manteniendo.

¿Cómo ven el futuro de la clínica a medio plazo?

R: La idea es crecer, ampliar los servicios a otras áreas, pero de momento vamos a coger el ritmo,

V: Nos gustaría ampliarlos, sobre todo en el campo de la estética y la nutrición, porque son el futuro.

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