«Paren el mundo»

0

¡Que paren el mundo que yo me bajo!; frase atribuida a Groucho Marx y cuyo significado sigue estando de actualidad.

Creíamos que vivir en libertad, haciendo lo que nos apeteciese, era el paradigma de los años anteriores a la pandemia. ¡La pandemia!, que nos ha cambiado poco.

M. Yolanda R. Herranz.

Claro que también puedo decir que era nuestro paradigma, porque parece ser que somos más libres que las personas de países empobrecidos, que, igual, su paradigma de libertad es abrir un grifo y que salga agua potable.

En cambio, su realidad, es recorrer varios quilómetros hasta un pozo, llenar los baldes de agua y volver a sus casas, con el cansancio a cuestas y algunos litros menos en los recipientes. Su realidad consiste en retrasar bodas pactadas de hombres mayores con niñas pequeñas. Ese es el paradigma de libertad para muchos países que buscan el verdadero sentido de libertad para que sea real. (Y aún hay quien se cuestiona por qué exponen sus vidas, y siembran los mares de muerte, para venir a nuestro mundo de libertades y agua corriente).

Parece que la libertad está basada, única y exclusivamente, en la economía, y, ya no sólo en la economía para poder vivir, sino en la otra economía que a unos les hace más ricos y a otros más pobres. Siempre las clases.

El verano ralentiza los movimientos, pero no para el mundo ni sus incoherencias.

¿Se dan cuenta de que es distinto el baremo con el que atendemos nuestras propias necesidades y las de los otros?

¿Dónde están los políticos, nacionales y extranjeros, que trabajan por el bien común? (y me refiero al común de la humanidad) ¿Dónde están los políticos que trabajan por la integración social? ¿Por la sanidad pública universal? ¿Por los derechos humanos (de verdad), los de tener un plato de comida, abrigo, techo y respeto por nuestras preferencias (religiosas, políticas y de sexo…)?

Por favor, trabajen (trabajemos) en esa dirección. Será más justo para todos.

El verano ralentiza los movimientos, pero no para el mundo ni sus incoherencias.

¡Paren el mundo!, para que no gire tan rápido ni con tan tanta violencia; con tanta inercia que da vértigo.

¡Paren el mundo! para que los corruptos sean menos corruptos.

¡Paren el mundo!, que vaya más lento, que me marea su velocidad.

¡Párenlo!, que yo me bajo.

M. Yolanda R. Herranz @MyolRh

Compartir

Dejar respuesta

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, escribe tu nombre aquí