Mª Teresa Méndez de Vigo: «Cada vez que iba a veranear a Villaviciosa sentía algo especial, como cuando ahora te vas de vacaciones a la playa o el Caribe”

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Es la cuarta persona más longeva de las residentes en la Comunidad de Madrid y ocupa el puesto 43 en toda España, tras cumplir recientemente 108 años; tía del actual portavoz y ministro del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo.

Su vínculo y el de su familia con Villaviciosa de Odón es conocido por todos los villaodonenses, y así lo ha transmitado en una entrevista exclusiva que ha concedido a Villaviciosadigital.

Luce sus 108 años con naturalidad, -cumplidos no hace mucho, el pasado mes de octubre-, y, sobre todo, con sentido del humor. Arropada por el cariño de sus hijos (nueve vivos, aunque en total han tenido diez), nietos y biznietos, María Teresa Méndez de Vigo ha recibido a Villaviciosadigital en su residencia actual de Madrid junto a alguno de sus descendientes.

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Nacida en el año 1909 en la madrileña calle de Montalbán, actualmente ocupa el cuarto puesto entre las personas más longevas residentes en la Comunidad de Madrid y el 43 de toda España, según la lista elaborada por Miguel Quesada y Emilio Ibáñez corresponsales en España del Grupo de Investigación Gerontológico.

La edad de María Teresa Méndez de Vigo no ha mermado en nada su porte elegante y su coquetería. Ni tampoco su entendimiento.

Su vínculo con Villaviciosa de Odón es innegable y ella habla de éste con ilusión. La familia López-Polín Méndez de Vigo tiene una relación con el municipio que se remonta varios siglos atrás, algo que recuerdan y comparten con orgullo tanto los hijos como la matriarca, pero sobre todo con mucha naturalidad.

La edad de María Teresa Méndez de Vigo no ha mermado en nada su porte elegante y su coquetería. Ni tampoco su entendimiento.

Sus años ya no son un motivo de complejo para ella. Antes de comenzar la entrevista, haciendo gala de su buen estado anímico, las primeras palabras que ha dicho han sido: “Pregúntame por los años, no me importa decirlos”.

Después de sacar una sonrisa a todos los presentes con este sagaz comentario, ha explicado qué ha supuesto Villaviciosa de Odón en su vida.

¿Qué vínculo tiene usted con Villaviciosa de Odón?

A Villaviciosa íbamos a veranear todos los veranos. Así lo hemos hecho desde siempre, a excepción de los años de la Guerra Civil.

¿Cuál es el recuerdo más importante que tiene de esos veranos?

Recuerdo que teníamos que hacer un traslado completo de Madrid al pueblo. Cogíamos un carro, que se llenaba de bultos, y nos hacía una gran ilusión. Solamente la preparación era muy emocionante. Era lo que más me gustaba. Ahora todo se hace de manera muy distinta.

¿Qué es lo que encuentra diferente?

Antes pasábamos todo el verano allí, incluso algo más. Prácticamente desde finales de junio hasta los últimos de septiembre. Ahora está de moda irse lejos y no me gusta que mis hijos se vayan de viaje. ¿Por qué esa manía de estar viajando todo el rato, teniendo la casa de Villaviciosa?

Antes era todo distinto y Villaviciosa era un pueblo agrícola. Se vivía de la producción de la tierra. La calle de mi casa hasta no hace mucho estaba sin asfaltar. Ahora todo ha cambiado mucho y es más una ciudad.

Se hacían muchas excursiones por el campo, y reuniones de matrimonios o novios, donde nos juntábamos muchas parejas.

¿Cómo pasaba el tiempo durante esos meses?

La verdad es que hacíamos muy suntuosos los veranos. De jovencita, con unos 16 años por ejemplo, alrededor de los años 20 ó 30, iba a ver jugar al tenis al aire libre. Al lado del Castillo había una explanada donde nos reuníamos y pasábamos el rato así. Iba con mis padres y todos nos poníamos muy elegantes.

Después de comer íbamos a pasear en burro (yo no porque he sido siempre muy miedosa). También se hacían muchas excursiones por el campo, y reuniones de matrimonios o novios, donde nos juntábamos muchas parejas. Antes no se tenía tampoco la libertad de hoy en día, y los noviazgos eran muy largos.

A su marido Luis López-Polín Sanz ¿lo conoció también en Villaviciosa de Odón?

La familia de mi marido y la mía eran amigas. Él también iba a veranear allí y así nos conocimos. Villaviciosa antiguamente era un pueblo de veraneo al que iban muchas colonias de veraneantes y prácticamente nos conocíamos todos. Mi marido me pidió en la procesión del Cristo e iniciamos el noviazgo. Nos casamos en la iglesia Santa Bárbara de Madrid en el año 1934 (el periódico ABC de aquel año recoge en un reseña los datos del enlace).

¿Le gustaban los encierros?

La verdad es que tengo pánico a los toros, pero aún así en los encierros me lo pasaba muy bien. Hacíamos muchas reuniones, se organizaban eventos de todo tipo, hasta desayunos. Había mucho señoritismo, mucho más que ahora, y algún tiquismiquis, pero todo siempre era divertidísimo. En El Monreal hacíamos el tiro al pichón, un motivo social de encuentro muy importante en el que también se hacían comidas campestres.

No es como actualmente, que todo el mundo está ocupadísimo. Te podías reunir de otra manera, con otro aire. Ahora todas las madres están ocupadas con sus niños.

La verdad es que se vivía muy bien y estábamos encantados. Sentíamos una cosa por Villaviciosa especial como la que se puede sentir ahora si te vas a la playa o al Caribe.

¿Actualmente sigue veraneando aquí?

Sí, y como a mí me gustan las reuniones, organizo por ejemplo todos los viernes una cena. Vienen algunos de mis nietos o biznietos y mis hijos. Y es algo maravilloso porque noto el cariño de ellos. Muchísimo. Además mis nietos hablan maravillas de Villaviciosa, ya que han pasado su infancia veraneando aquí también. Y por mi centenario hicimos una fiesta estupenda con toda la familia.

Nunca he desatendido a mis hijos. Han sido mi prioridad. No sobra ninguno.

¿Cuál es el secreto para llegar a su edad y estar tan bien?

¡¡Aaah!! Siempre he comido de todo, aunque vigilando el peso. Si me dan a elegir entre un pescado hervido o un cochinillo, yo siempre digo, no, no un cochinillo, por supuesto. Mi estómago sigue funcionando bien, aunque ahora me muevo menos y tengo menos hambre. Nunca he desatendido a mis hijos. Han sido mi prioridad. No sobra ninguno.

¿Qué aficiones tiene? ¿Le gusta leer?  

Sí, lo que no es pesado sí (risas). Me gusta mucho el fútbol, verlo en compañía y con ambiente. Siempre he sido del Real Madrid. En general, me encantan las reuniones familiares y que haya mucha gente. Si somos menos de diez, ya me parece que estamos solos. Además, siempre estoy al tanto de dónde se encuentra cada uno y estoy pendiente y me preocupo por cada miembro de mi familia.

 

Teresa Rey

1 Comentario

  1. Es una gran señora, madre de muy buenos amigos, la conozco desde el día que nací. Cuando he leído sobre lo que decía de los encierros, yo siempre la asustaba cuando cruzaba la calle, chillando que !!!!!que vienen los toros! .

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