Los últimos meses de un cacique: el juego de los plenos extraordinarios

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Jose JoverEl carácter de cacique de la conducta de nuestro alcalde no hay que descubrirlo ahora, pero estos últimos meses ha ofrecido ejemplos si cabe más claros en las convocatorias de los plenos de febrero y marzo.

Ha decidido convocar en ambos meses sendos plenos extraordinarios, con la única razón de impedir el libre debate entre los distintos representantes de los vecinos en el Ayuntamiento.

La ley permite que el alcalde convoque un Pleno extraordinario cuando haya circunstancias que lo exijan, lo que no le permite la normativa vigente es suprimir el Pleno ordinario correspondiente.

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En el mes de febrero, cuando ya se habían presentado por parte de los grupos políticos las propuestas para discutir en el Pleno, suprime el ordinario y convoca uno extraordinario, justificándolo por “la necesidad de efectuar modificación presupuestaria para hacer frente a la firma del convenio TDT entre distintos municipios de la zona”. Por estas sustanciosas razones adelanta el Pleno – ¡tres días!- del viernes 27 al martes 24.

Aún asumiendo esta urgencia – que ya es mucho – debería haber celebrado el Pleno extraordinario y posteriormente el viernes el ordinario, donde se discutieran las propuestas se los grupos municipales, y se pudieran formular las preguntas de control al equipo de Gobierno.

Pues no, elimina el ordinario y en el extraordinario, cuyo orden del día puede fijarlo como decida, elimina las mociones de la oposición y sólo se someten a aprobación asuntos del equipo de Gobierno muy urgentes, como la ordenanza de veladores y terrazas, que no va a poder estar vigente en este mandato.

El grupo municipal de Izquierda Unida presentó un recurso de reposición ante la supresión del Pleno ordinario, que no ha sido contestado, ni informado jurídicamente.

«La reiteración en esta ilegalidad va a conducirle a los tribunales antes o después»

El alcalde no puede suprimir el Pleno ordinario, la ley no le faculta, está cometiendo una ilegalidad, que vulnera, entre otras cosas, el libre ejercicio de la representación ciudadana por medio de los grupos municipales. Así se lo hicimos llegar, con resultado de silencio administrativo.

Llega marzo y con alevosía, vuelve a suprimir el Pleno ordinario y convoca uno extraordinario donde incluye, esta vez sí, las propuestas de la oposición. Pero se niega a incorporar ruegos y preguntas, que no siendo obligatorias en un Pleno extraordinario, siempre pueden incorporarse si así lo decide el alcalde. Esta vez la exigencia legal de la motivación del carácter extraordinario la despacha con un insultante “cuestiones de agenda”.

Así, suprimió el Pleno del 27 de marzo y convocó uno extraordinario para el lunes 23, sin posibilidad de plantear preguntas de control. La reiteración en esta ilegalidad va a conducirle a los tribunales antes o después.

Este juego de fechas a los que somete a los concejales, incluso con intención de ocultarlo hasta el último momento, supone una conducta maleducada e impropia de un alcalde.

Hemos denunciado en varias ocasiones la cobardía de nuestro regidor al aceptar los debates sólo con el control por su parte de los micrófonos, como hace en los plenos. Estos últimos meses, ni eso. Su miedo a debatir no va a impedir que los vecinos y vecinas le desalojen de la Alcaldía en mayo próximo.

La RAE, define cacique como “Persona que en una colectividad o grupo ejerce un poder abusivo”. En las próximas elecciones hay que quitar a un cacique y elegir un buen alcalde.

 

Juan Miguel Belmonte

(Candidato de IU a la Alcaldía de Villaviciosa de Odón).

Foto: Juan Lucas.

 

 

 

2 Comentarios

  1. Quiere, se presenta. …. y muy posiblemente siga siendo alcalde.

    No hay alternativa fiable de centro derecha. …y Villaviciosa de Odon es eso fundamentalmente.

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