Los perros de Yaracan te ayudarán a dar otro sentido a tu vida

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Begoña Morenza socia fundadora de Yaracan acompañada de Harley¿Qué se activa en el cerebro de una niña que no habla para que diga el nombre de una perrita?, ¿cómo un chico con incapacidad intelectual que no admitía el contacto físico con las personas, a través del abrazo con los perros, empieza a sentir que acariciar es algo agradable?

Del convencimiento de los beneficios que aporta la relación continuada con los animales a cualquier ser humano nace Yaracan, un grupo de profesionales que realizan terapias y actividades asistidas y que cuentan con los trabajadores más fieles con los que una empresa puede soñar: los perros.

Begoña Morenza, socia fundadora, cuenta a Villaviciosadigital como después de haberse imaginado esta aventura una y otra vez, en enero de 2011 arrancó este proyecto que ha dado por fin sentido a su vida.

“De niña mis perros me ayudaron muchísimo. Era bajita y gordita y los demás niños se metían conmigo en el colegio, en parte esto no fue un trauma gracias a los perros que jugaron un papel muy importante, hasta había uno que me venía a buscar al cole”, cuenta Begoña. “De repente, cuando creces encajas en una imagen más aceptable por la sociedad pero yo era la misma y a los perros les daba lo mismo, fueron conmigo iguales antes y después”, continua.

Y es que esa parte de igualdad que tienen estos animales, de no juzgar, de estar pendientes de la persona, de ayudarla y acompañarla en todo es impresionante. “A mis amigos de verdad les llamo ‘amigos-perro’ porque son aquellos a los que les da igual que estés gorda, fea, seas guapísima, te vaya fatal o fenomenal en la vida, el que no envidia y el que sólo está ahí para ayudarte y hacerte la vida más agradable”, cuenta.

Begoña, que trabajó durante quince años en una empresa de telecomunicaciones después de graduarse en Gestión Comercial y Marketing, gozaba de una situación económica excelente pero sentía que se encontraba vacía. “Descubrí la terapia con animales por casualidad, así que empecé como voluntaria en varios sitios, hice cursos de adiestramiento y de comportamiento canino y me compré un perro para adiestrarlo desde pequeño”, explica. Cuando se quiso dar cuenta su vida había dado un giro de 180 grados.

Pura vocación

Begoña, Elisa (bióloga), María (socióloga) y Sonia (abogada) forman Yaracan donde hay unión, motivación y mucha ilusión, la base principal de un buen equipo donde todas son expertas en terapia asistida con animales. Es un trabajo que harían simplemente ‘por amor al arte’, por eso Yaracan, que es empresa, nunca se olvidó de la parte solidaria. Así, se creó Mascoterapia que es la asociación sin ánimo de lucro en la que Carlos Rodríguez, presentador del programa de Onda Cero,‘Como el perro y el gato’, es el presidente y Begoña la vicepresidenta.

“El objetivo es aunar la experiencia de todos y las ganas de llevar la terapia a un nivel que ya tiene en otros países, como Estados Unidos, además de ayudar solidariamente a más gente a través de los socios y patrocinadores que tenemos”, dice Morenza.

Gracias a esta parte solidaria Begoña conoció a Gabriela, una niña de 12 años que padece cáncer desde los nueve. “Es una persona que nos ha enseñado muchísimo en muchos aspectos, es muy positiva”, la define. Yaracan apareció en la vida de Gabriela buscándola un perro para distraerla de los problemas. “Empezamos a trabajar y la sorpresa fue que comenzó a tomarse las medicinas, a salir más, a sonreír más y a enfadarse menos. Incluso, los oncólogos del Niño Jesús le insisten que se traiga a Max (uno de los perros terapia)”, cuenta Begoña.

Estas sesiones consiguen que la persona que padece una enfermedad, que sufre alguna discapacidad física o se encuentra en riesgo de exclusión social, salga de su rutina, comience a pensar en otras cosas y esté mucho más motivada. En definitiva, conseguir que la persona que sufre de alguna u otra manera, empiece a darle otro sentido a su vida.

Eso le ha ocurrido a María, una niña con la enfermedad de síndrome de sotos (una enfermedad minoritaria) que a parte de afectarle físicamente, porque tiene que estar sometida a varias operaciones al cabo de su vida hasta que termine de crecer, tiene rasgos autistas. “La parte disfrazada de lúdica con el perro consiste en seguir incidiendo en lo que le han enseñado. Por ejemplo, si ha aprendido la letra M, luego con el perro y un puzzle, ella tiene que decirle al perro cómo es la M, la tiene que escribir, el perro la tiene que buscar en el puzzle y cuando la encuentra ella le da un premio”, explica Morenza.

Héroes caninos

Uno de los objetivos de Yaracan es llegar al nivel de EEUU porque allí la terapia está asumida como algo beneficioso y reconocida por la comunidad científica y educativa y es muy normal una unidad de terapia asistida con perros apoye en un hospital o una escuela.

“Es importante que en esta sociedad empecemos a situar a los perros en el papel que les corresponde porque, aunque no te gusten, pueden ayudar a un hijo tuyo que tenga discapacidad intelectual”, pide Begoña.

Y ese es el papel que juegan Max, Harley, Jack, Nala, Alan, Peco, Senda, entre otros nombres de los veinte perros que trabajan en terapias asisitidas de Yaracan y que viven desde que nacen en familia. Golden retriever, cruce de labrador, galgo o bichón maltés, son las razas que componen el equipo.

“La terapia asistida con animales no es un trabajo aislado, no es una alternativa a los procesos terapéuticos en lo que está metido una persona. Es un complemento, una herramienta para el profesional que está trabajando donde el perro puede actuar fijando unos objetivos. Cuando se activa la motivación los propios médicos pueden llegar más allá”.

Algunos de estos caninos se han convertido en los oyentes más fieles. “ Una actividad que hacemos es que los niños dediquen su lectura a un perro. Este oyente no les juzga, no les critica, no les demanda información, simplemente está y está con ellos en ese momento disfrutando. Con todo un adiestramiento el perro acaba mirando el libro y atendiendo la lectura de la persona.

Expandir el trabajo

En el intento de llegar cada vez a más parte de la sociedad, Yaracan cuenta con una oferta de dos cursos al año limitado a diez personas por grupo.

Además, el 29 de septiembre en la Feria de Mascotas de Tres Cantos, la asociación Mascoterapia en horario de 11.00 a 19.00 horas hará una pequeña muestra de lo que se hace en las terapias, en esta ocasión con perros y caballos para el público que quiera disfrutar de esta actividad.

“Espero llegar a los noventa años hablando de terapia con animales y convertir esto en algo profesional”, se despide Begoña acompañada de Harley, su nuevo fichaje.

Texto: Natalia Pulido.

Imágenes: Natalia Pulido y Yaracan.

6 Comentarios

  1. nosotros hems podido conocer yaracan d cerca,y la verdad es q la ilusion que estas chicas tienen,explica todo lo q van cnsiguiendo.cada proyecto,cada actividad..todo tiene su resultado:el cnseguir las sonrisas dls que mas la necesitan xa que puedan encntrar sentido a sus vidas.Begoña,Elisa,Maria y Sonia,sois un ejemplo a seguir.Muy buen trabajo!

  2. Es un proyecto magnífico, solidario y humano. Contáis con el apoyo de los mejores : vuestros preciosos y superprofesionales perros que por las imágenes que publicais son entrañables. Ánimo y muchísima suerte par que este proyecto llegue a mucha gente y puedan mejorar su calidad de vida adquiriendo unos hábitos y compartiendo relaciones con esos lindísimos seres. Yo tengo 2 goldens y son una maravilla y cada día me sorprenden con acciones y actos de tanta inteligencia que me asombran. Besos para todos y los mejores augurios para vosotros y vuestro trabajo.

  3. ¡Espectacular trabajo el de Yaracan!
    Un descubrimiento para los «incipientes apasionados perrunos» sobre las posibilidades que ofrece la Terapia Asistida con y por animales.

    Ojalá los medios vayáis ampliando los ecos de estas noticias que tan escasas son hoy en día.

    Besos y abrazos.

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