«La pelota no se mancha y en Qatar está embadurnada de sangre»

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Meme-Mundial-Qatar-sangreEl fútbol es una de mis mayores pasiones. Decía Eduardo Galeano que «el futbol  es la cosa más importante de las cosas menos importantes».  Sin embargo, me preocupa la deriva de este deporte que originalmente era el deporte del pueblo, un ocio noble que generaba identidades colectivas en torno a nuestros barrios, nuestras ciudades, nuestros amigos. El Mundial, cita futbolística que cada cuatro años junta a muchos de los mejores peloteros del momento.

Mis primeros recuerdos datan del Mundial del 82 celebrado en nuestro país con los dibujos animados de su simpática mascota Naranjito. En lo futbolístico tengo el recuerdo del pichichi del torneo y genial delantero Paolo Rossi que hizo campeona a Italia ante los saltos de júbilo en cada gol del presidente italiano Sandro Pertini en el palco del Santiago Bernabeú.

En la cita mundialista de México en 1986 no me despegué del televisor y aluciné con la mano de ‘D10S’ y el slalom con el que Maradona sorteó a los jugadores ingleses, una imagen grabada a fuego en la retina de cualquier aficionado/a al fútbol y que a la postre daría el campeonato a Argentina.

Del mundial de Italia 1990 recuerdo que en los malditos octavos España caería eliminada ante Yugoslavia a pesar del buen juego desplegado. Cuatro años después en el Mundial celebrado en EE.UU me enrabieté y clamé justicia cuando el italiano Tassoti rompía la nariz al actual seleccionador Luis Enrique, jugada determinante para la eliminación de nuestro país en cuartos de final.

En 1998 en Francia otra decepción más, esta vez nuestra selección ni siquiera logró superar fase de grupos. Ganaría el torneo el país vecino, Francia. Insistíamos en ver con toda la ilusión posible cada cita mundialista, aun así, nos emplazábamos a otra decepción en Corea en 2002. Volvíamos a caer en cuartos de final ante la anfitriona en la tanda de penalties tras un polémico arbitraje de Al-Ghando. Cuatro años después en Alemania, una buena selección entrenada por Luis Aragonés acabaría cayendo eliminada por Francia. La final sería recordada por la agresión y posterior expulsión de Zidane en lo que fue un triste epílogo a su carrera como futbolista.

La gloría de Sudáfrica

Sin embargo, cuatro años después estábamos citados ante la historia en Sudáfrica. El país africano fue escenario y testigo del mayor hito del futbol de selecciones en nuestro país. Ningún/a hincha al futbol olvidará el ya conocido como ‘Iniestazo’ en la prórroga ante la selección de Holanda. El futbolista de Fuentealbilla, uno de los mágicos futbolistas que lideró aquel combinado que había moldeado Luis Aragonés y al que le dio continuidad Vicente del Bosque, pasará a la historia como el jugador que marcó el gol que daría el primer Mundial a España en su historia. Por fin, toda una generación veíamos campeonar a una selección a la que no habíamos visto pasar de cuartos. La fiesta se desató por todos los rincones de nuestro país. Imposible olvidarlo.

En 2014 España no pudo pasar de fase de grupos. Terminaba un hermoso ciclo que dio a nuestro país dos Eurocopas y un Mundial. Este torneo también se recuerda porque el anfitrión, Brasil, sufrió un serio correctivo perdiendo por un contundente 1-7 contra la que a la postre seria campeona del mundo, Alemania. El Mundial de 2018 tendría como anfitrión un polémico destino, Rusia. España caería en octavos ante el país local. Acabaría ganando la cita mundialista la Francia de Griezmann.

la elección de la FIFA designando a Qatar para celebrar el Mundial que empieza ahora supera todos los límites éticos inimaginables

Sin embargo, la elección de la FIFA designando a Qatar para celebrar el Mundial que empieza ahora supera todos los límites éticos inimaginables. Distintas ONGs de derechos humanos han denunciado la celebración de este evento en este estado del golfo Pérsico. Investigaciones del diario británico The Guardian estiman que alrededor de 6.500 trabajadores han perdido la vida desde 2010 en la construcción de los estadios que van a albergar esta cita mundialista. Qatar no ha querido dar cifras oficiales. El rotativo británico ha conseguido estas cifras principalmente con los datos proporcionados por los países de origen de los trabajadores: India, Bangladesh, Nepal, Sri Lanka y Pakistán.

Además, para conseguir un trabajo, las personas migrantes han tenido que pagar exorbitantes comisiones de contratación, con cantidades que oscilan entre 1.000 y 3.000 dólares estadounidenses. Muchas personas necesitan meses o incluso años para pagar la deuda, lo que provoca que se vean atrapadas en un círculo vicioso de explotación. Estos trabajadores migrantes contratados se han regido por el sistema de la kafala que hace que los trabajadores migrantes apenas tengan derechos ni posibilidad real de reclamarlos. Kafala significa «garantías» en árabe, pero la realidad es que los empleados no pueden decidir cambiar de trabajo, las empresas pueden confiscarles el pasaporte, y no hay posibilidad de reclamar unas mínimas condiciones a través de sindicatos. Es decir, en muchos casos kafala quiere decir más bien trabajo forzoso, algo que se ha incrementado por el Mundial en Qatar 2022 y que ha hecho que la frecuencia de accidentes se haya disparado, como en la construcción de los estadios.

Además de esta práctica en la construcción, Amnistía Internacional ha denunciado la situación del trabajo doméstico. Muchas de las mujeres que trabajan en casas de qataríes lo hacen más de 18 horas al día y nunca tienen un día libre. Algunas denuncian también retrasos en los pagos, como las insultan, abofetean o escupen, e incluso casos de abusos sexuales. «Me tratan como a un perro», resumía una de ellas. La vulneración de derechos afecta con especial virulencia a mujeres y colectivos LGTBI. La discriminación a la mujer no es solo frecuente en el día a día, sino que está amparada por la ley. En virtud del sistema de tutela, las mujeres necesitan el permiso de su tutor varón —por lo general, su esposo, padre, hermano, abuelo o tío— para contraer matrimonio, estudiar en el extranjero con becas del gobierno, ejercer muchos empleos públicos, viajar a otros países (si tienen menos de 25 años), y acceder a atención de la salud reproductiva.

La homosexualidad está prohibida por ley en el país. La pena por incitar a la «sodomía o disipación» o a «acciones inmorales» es de siete años de prisión. Las mujeres transgénero son detenidas y tienen la obligación de asistir a sesiones de terapia de conversión como requisito para ser puestas en libertad.

En una entrevista, el presidente del comité organizador del Mundial, Nasser Al Khater, aseguró que el país daba la bienvenida a las personas homosexuales, pero les recomendó que no mostraran su afecto en público si acudían al torneo. Desde la organización del torneo también han avisado de que retirarán las banderas arcoíris de los estadios con la justificación de que esto se haría «para proteger» a quien la muestre. Una polémica refrendada por algunas selecciones que apuestan porque sus capitanes luzcan el brazalete con la bandera arcoíris.

Tampoco los medios de comunicación se libran de la falta de libertades en el país qatarí.

Tampoco los medios de comunicación se libran de la falta de libertades en el país qatarí. Las autoridades del país usan leyes abusivas para reprimir a quienes mantienen posturas críticas hacia el Estado, ya sean qataríes o trabajadores y trabajadoras migrantes. Amnistía Internacional ha documentado casos de personas de nacionalidad qatarí que han sido detenidas arbitrariamente tras criticar al Gobierno, y condenadas después de juicios injustos sobre la base de confesiones obtenidas mediante coacción. Por ejemplo, Malcolm Bidali, de nacionalidad keniana, guardia de seguridad, bloguero y activista de los derechos de las personas migrantes, fue objeto de desaparición forzada y estuvo recluido en régimen de aislamiento durante un mes por poner de manifiesto la difícil situación de la población trabajadora migrante.

En Qatar hay pocos medios de comunicación independientes o críticos. Las autoridades del país limitan la libertad de prensa imponiendo restricciones a los operadores de medios de comunicación, entre ellas prohibir filmar en determinados lugares, como edificios oficiales, hospitales, universidades, lugares de alojamiento del personal laboral migrante y viviendas privadas.

Este Mundial duele

Respecto a la alta siniestralidad laboral que antes hemos mencionado y que ha provocado al menos 6.500 muertos, Amnistía Internacional ha hecho un llamamiento a las federaciones de fútbol de cada país, a la FIFA y al Gobierno de Qatar «para que establezcan un fondo de compensación destinado a las personas trabajadoras migrantes que han sufrido abusos». A la FIFA, la ONG le pide que destine un mínimo de 440 millones de dólares, que es la cantidad en premios del Mundial, a «reparar» a estas personas. De momento, la FIFA y la federación española guardan silencio.

Cada vez son más las voces que claman contra la celebración de este evento. Varios artistas han renunciado a actuar en la ceremonia de inauguración. La primera fue Dua Lipa , un icono LGTBI dentro de la música, quien dijo a través de sus redes sociales que actuaría allí «cuando el país respete los compromisos sobre derechos humanos «. El músico británico Rod Stewart también se ha negado a actuar y ha revelado que rechazó una oferta de más de un millón de dólares (960.000 euros) para actuar durante el Mundial de Qatar por razones morales. Shakira, habitual en las citas mundialistas, no actuará en esta ocasión.

En estas circunstancias, siendo consciente de que la celebración ya no tiene marcha atrás y sintiéndolo mucho, no seguiré un mundial de fútbol por primera vez en mi vida. La pelota no se mancha. Este Mundial duele. Aprovecharé para ver el fútbol más cercano, el del pueblo, el del barrio, por ejemplo, a la AD Villaviciosa de Odón, Peña Amistad o Atlético Club de Socios. ¡Qué no nos roben el fútbol!

Manu Barriga

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