Gamma, un regalo navideño en forma de dálmata

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 Gamma

La novia de Luis Jiménez lo tuvo claro las pasadas navidades y quiso regalarle una mascota, a pesar de que en su casa nunca habían tenido perro. Por eso y compinchada con Manuel, el hermano de su chico, le dio una sorpresa y compró a una cachorrita de dálmata a la que pusieron Gamma.

La familia villaodonense Jiménez Rodríguez nunca había tenido perro. Era la ilusión de los hijos, aunque por diferentes motivos nunca se habían animado. Sin embargo, en Navidad Gamma aterrizó en sus vidas como un regalo con el que todos están encantados. Luis, Manuel y su madre, Yolanda Rodríguez, cuentan su historia a los lectores de Villaviciosadigital.

¿Cómo llegó Gamma a vuestra casa?

Luis: Resulta que mi novia por Navidad quiso regalarme un perro, aunque yo no sabía nada.

Yolanda: Fue una pequeña encerrona para todos porque la novia habló con Manuel y nos lo dijo; mi marido no quería pero Gamma llegó a casa en Navidad.

Manuel: Fui el compinche. Le expliqué a ella la situación en casa pero insistió y dijo que si no se la quedaba ella.

¿Cómo fue la llegada?

Luis: Fue una sorpresa enorme. Mi novia me dijo que íbamos a ir a un pueblo de Castilla-La Mancha y no entendí nada. Cuando llegamos, me dejaron solo en el coche y cuando les vi venir con ella pensé `madre mía´; era una bolita pequeña guapísima. Pensé en cómo iban a ser las cosas en casa, aunque Manuel me dijo que ya lo sabían.

¿Por qué un dálmata?

Luis: Fue casualidad. A mi madre siempre le había gustado esta raza. Mi novia vio una camada que estaba muy bien y la cogió. Cuando se enteró de que a mi madre le gustaba esa raza tuvo más claro que nos lo quedaríamos.

Yolanda: Cuando me enteré la raza que era la cosa cambió. Además, veníamos de una situación familiar complicada y el hecho de cogerla y sentirla tan calentita, tan entrañable, hizo que no me resistiera. Y mi marido estuvo reticente dos días pero al tercero vino con la cama para la perra; se le ganó enseguida.

En honor a las matemáticas

¿Por qué la pusisteis Gamma?

Luis: No queríamos un nombre común y como Manuel y yo estudiamos ingeniería y tratamos con letras griegas, nos gustó.

¿Cómo fueron los primeros momentos en casa?

Luis: Cuando la recogimos y llegamos a casa estaba mi hermana y nos tiramos tres horas con Gamma. La primera noche dormimos con ella por si lloraba. La verdad es que fue bien, no nos dio mucho problema. En los siguientes días ya cogió su manta y su cama y sin problema.

Yolanda: También fuimos a pedir consejo a mi sobrina Marisa, que tiene un beagle y nos orientó un poco. La anécdota vino cuando escuché el nombre que la habían puesto y entendí Gamba y pensé:`gamba a una perra´. Me aclararon que era Gamma (Risas).

¿Os dio el criador algunas pautas por el hecho de ser un dálmata?

Luis: No nos dijo mucho. Nos fuimos enterando sobre la marcha y por el veterinario, que no explicó que es una raza muy activa y que necesita bastante paseo. Además, mi padre compró un libro para informarnos.

¿Qué particularidades veis en la raza?

Luis: Es muy familiar, le gusta estar en contacto con la gente y en casa mientras esté con nosotros, está tranquila.

¿Qué tal con el aprendizaje para hacer sus necesidades en la calle?

Yolanda: Las cacas muy bien, casi desde el principio. Pero los pises no tan bien, aunque ahora parece que algo mejor.

Manuel: Nos dijeron que iba a ser complicado porque a las hembras las cuesta más que a los machos. Ahora lo está empezando a coger.

En casa si la pillamos haciéndolo sí la regañamos porque si no el perro no relaciona por qué la estas regañando. Tenemos que tener paciencia porque sigue siendo un cachorro.

dalmata villaodonensePautas de conducta

¿Teníais claro que desde el principio hay que marcar al cachorro unas pautas?

Yolanda: Sí, hay algunas cosas por las que no vamos a pasar. Por ejemplo, no darla comida cuando estamos comiendo, no atenderla cuando esté llorando, que cumpla las órdenes.

¿Cómo es Gamma de carácter?

Luis: No es muy tozuda y se vuelve loca con la tele; cuando escucha el timbre en ella se va a la puerta y si lo vuelve a oír, se va otra vez a la pantalla. Además, tenemos una tortuga y cuando ha empezado a moverse tras el invierno, le llama mucho la atención, se acercaba poco a poco.

Manuel: Las primeras veces nos la traía con la boca como diciendo `mira lo que he encontrado´. Ahora se queda mirándola pero no la toca.

Yolanda: Yo la tengo muy mal acostumbrada porque soy la única que la deja subirse en el sillón. Conmigo sabe que puede, pero si está mi marido ni me lo pide; no me puedo resistir, y más en invierno con el calor que da. (Risas)

¿Cómo va el tema de la comida?

Yolanda: Desde el primer momento la hemos acostumbrado a que coma su comida y que hasta que no se la da permiso no la coma. La verdad es que lo aprendió desde la primera semana.

¿Y el paseo?

Yolanda: Por la mañana normalmente la saco yo, cerca de una hora. Luego al mediodía están ellos o mi marido, que la saca también casi todas las tardes. El fin de semana, sin tiempo, podemos estar casi dos horas en el campo. Es muy obediente, aunque dicen que esta raza es muy tozuda pero Gamma de momento no.

¿Habéis pensado qué vais hacer cuando os vayáis de vacaciones?

Yolanda: Si coincidimos todos, que es difícil, tenemos cuidadora, la novia de Luis. Lo tenemos claro. (Risas). Incluso, si vas a una casa propia, nos la llevaríamos. También está la opción de dejarla un hotelito para perros porque tengo claro que no quiero cargarla con terceras personas; a la novia de Luis sí, porque además ella tiene perro y ha dicho que sí.

Repetirían

¿Cuál es el balance que hacéis de estos siete meses con Gamma?

Yolanda: Para mi nosotros es positivo y para mi marido también, aunque es reticente a decirlo; en cómo actúa se le reconoce.

¿Os ha cambiado mucho el tener perro?

Yolanda: La verdad es que sí, dan trabajo, hay que atenderle y tenerlo en condiciones para estar con nosotros. En cuanto al cariño, a la compañía, yo siempre lo digo: es la única que salta de alegría cuando llego a casa. A mí solo por eso me compensa, el verla la cara.

Lo menos bueno es el trabajo que da, el que a lo mejor tengas fregado todo y otra vez se haga sus cosas, porque en otros sentidos es muy buena, no ha mordido nada. Por eso nos ha hecho cogerla más cariño.

Manuel: Al principio piensas en todo el trabajo que te va a dar pero no en todo el cariño que te puede dar. Son cosas que no las tienes en cuenta pero la verdad es que todos estamos bastante contentos.

¿Qué es lo mejor de tener un cachorro?

Yolanda: El cariño incondicional que te da. A lo mejor la has regañado hace cinco minutos y vuelve como si no pasara nada; la compañía cuando estás sola, las alertas que te da cuando pasa alguien cerca de la casa.

¿Requiere muchos cuidados?

Yolanda: No, la verdad es que no suelta mucho pelo y no requiere especiales cuidados. Nos dio un susto porque se quedó un par de veces sin respiración y la llevamos al veterinario y nos dijo que tenía una respiración invertida pero, afortunadamente, no ha vuelto a pasar. Pudo ser de sobreexcitación.

Después de vuestra experiencia, ¿recomendaríais a una familia tener perro?

Luis: Si realmente están dispuestos a cuidarlo como se debe y no dejarlo abandonado, que lo intenten porque merece la pena por todo lo que te da.

 

Israel Revilla Canora.

 

 

 

 

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