«España S.L.»

1
Juan Miguel Belmonte.

Al poco de salir elegidos concejales del Ayuntamiento de Villaviciosa, nos invitaron a un concierto de la banda de música del Ejercito del Aire. Con el ánimo de representar a todos los que nos habían votado, allí fuimos mi compañera y yo. Al final interpretaron el himno de España. Cuando terminó nos encontramos a varios compañeros de Corporación del Partido Popular que se dirigieron a nosotros con curiosidad jocosa acerca de nuestra actitud frente al himno. Les dijimos que naturalmente nos habíamos puesto en pie, ya que, aunque les moleste, también somos españoles.

Porque eso les ocurre, hay que compartir su estrecha, sesgada y excluyente postura para ser considerado un español. Son los que dan carnés de españoles y nos dan clase de banderas e himnos. Además, ahora acompañados y jaleados por sus insolentes primos de VOX, que salen a la calle vociferando su amenazante españolidad.

Nunca he pensado que el sentimiento de pertenencia a una comunidad deba medirse por la intensidad de exaltación de sus símbolos. Exaltación que la derecha suele acompañar de un uso agresivo de dichos símbolos y que suelen exhibir como si fueran los propietarios de nuestra identidad. ¡Qué equivocados están!

«Nunca he pensado que el sentimiento de pertenencia a una comunidad deba medirse por la intensidad de exaltación de sus símbolos»

Este país es para ellos una sociedad limitada de la que se reparten sus beneficios, aunque eso vaya en contra de los intereses de la mayoría social. Una sociedad limitada que se pone al servicio de un oligopolio que viene haciendo negocio con nuestras necesidades y que se llevan sus beneficios a buen recaudo para no compartir los costes de nuestro maltrecho estado social.

Los adalides de este patriotismo han hecho de la vivienda un negocio en lugar de un derecho, entienden que la salud y la educación sólo sirve para generar beneficios económicos sin preocuparse de que sea para todos, han conseguido que sus socios más ricos no paguen los impuestos que deben, nos quieren negar un sistema justo de pensiones para que unos pocos ganen dinero a nuestra costa; han conformado con sus intereses económicos una sociedad limitada que naturalmente nos excluye a muchos por no ser como ellos.

Mi patria es la de aquellos que trabajan honestamente para colaborar en el desarrollo de todos y todas, sin dejar a nadie atrás

Debo confesar que no me enorgullecen sus símbolos vacíos. Mi patria es la de aquellos que madrugan todos los días para trabajar y a duras penas pueden acceder a unas condiciones de vida dignas, de los que centran sus esfuerzos en cuidar de nosotros en unas condiciones precarias, de los que aman nuestra maravillosa diversidad, de los que están investigando y quieren revertir a su país la formación que han recibido, de aquellos que han necesitado huir de su tierra para venir con nosotros a compartir sus necesidades y sus anhelos de libertad, de todos los que estudian y se forman para aportar sus capacidades a nuestro proyecto común, de los que trabajan honestamente para colaborar en el desarrollo de todos y todas, sin dejar a nadie atrás.

Y así somos muchos españoles, la mayoría, y no queremos ser de su sociedad limitada.

Juan Miguel Belmonte 

(exconcejal de IU en Villaviciosa de Odón y profesor Universidad Complutense)

 

 

 

1 Comentario

  1. Me sorprende las ganas que tiene de seguir crispando con sus comentarios, que lejos de aportar, de sumar, restan y dividen. Y eso, en su caso especialmente, es notablemente irónico, dada su condición de profesor de Didáctica de las Ciencias. Claro, del mismo lugar (la UCM) que la extrema izquierda que nos gobierna ahora. Todo se entiende.

    La derecha emplea los símbolos del nuestra nación ya que muchos de los que comparten la ideología que Ud. exhibe en sus comentarios en este medio no solo no comparten sino que repudian. Una enorme mayoría de la gente que le votó como concejal reniega de la bandera de España ya que la asocian, ignorantes ellos, con un símbolo fascista, relacionado con la dictadura que sufrimos en este país durante demasiadas décadas.

    Le voy a contar, querido ex servidor público, que la izquierda de este país, de la que Ud. forma parte activa y militante, exhibe, jalea y vocifera a los cuatro vientos los ideales republicanos. Pero, ¿sabe cuáles sol? Porque durante décadas, uds. han asociado República con izquierda. Nada más lejos de la realidad. El hecho de que en la actualidad no exista un partido republicano de derechas no implica que una parte de esta sociedad se considere republicana. Y no porque comulgue con eso que Uds. venden, sino porque no quieren una monarquía como modelo de jefatura de estado. Muchos votan al PP, a Ciudadanos o a esos que Ud. muy despectivamente y con poco talante político, denomina insolentes.

    Habla desde una atalaya de superioridad moral desde la que critica todo eso que este gobierno, que va perfectamente con su línea de pensamiento, está haciendo a este país. Mentir descaradamente a los medios, a las instituciones y a los ciudadanos, a quienes se deben. Porque le recuerdo, señor ex servidor público, que los políticos son eso, y deberían recordarlo más a menudo. Espero que algún día, cercano quizá, pueda criticar la oposición que hace la izquierda en la CAM o en el Ayuntamiento de Madrid (dado que Ud. no habla de asuntos relacionados con Villaviciosa), analiza desde un punto de vista crítico la gestión del gobierno central en asuntos como los ERES, los ERTES, los subsidios vitales (si, esos que aún no han sido cobrados por centenares de familias en este país), los «donde dije digo digo Diego» que cada día aparecen en los medios, o nos analiza los motivos por los que una inmensa mayoría de gente de izquierdas quema banderas de la España constitucional y hondea unas banderas republicanas que hoy en día no son legales.
    Uds., que reclaman los valores republicanos, igual desconocen el bienio de gobierno de Lerroux, apoyado por la CEDA. Lea, bucee, empápese de la división política y social que causó la II República en este país y ponga un ojo en la política del siglo XXI, en las reformas que llevan a cabo, en las leyes que se promulgan, en la fractura social. Y piense cómo Ud. con su granito de arena, contribuye a ello desde un medio local.

Dejar respuesta

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, escribe tu nombre aquí