Entrevista al actor Roberto Álvarez : «el teatro sigue muy vivo, el público lo necesita»

0

Roberto Álvarez Ruiz es un actor que se ha colado en los hogares españoles en multitud de ocasiones. El público ha podido disfrutar de él hasta hace poco en la serie de televisión ‘Tierra de Lobos’ de Telecinco o en ‘Cuéntame’ para TVE.

Su paso por el cine también es amplio, en el año 2012 le vimos en ‘2 francos 40 pesetas’ de Carlos Iglesias y en ‘Se vende perro que habla’ de Lewis-Martín Soucy. Pero el teatro le ha vuelto a guiñar el ojo y desde el año pasado disfruta como un niño interpretando a Carlos en ‘Hombres de 40’ de Eduardo Galán y bajo la dirección de Mariano de Paco.

La obra llega a este municipio y Villaviciosadigital habla con el actor sobre la crisis y la risa, dos temáticas que se vuelcan en esta función y que, como todo trabajo, han aportado a Roberto algo nuevo dentro de su larga trayectoria. “Es un género que no había disfrutado, una comedia directa con el espectador”, apunta.

“Me ha resultado interesantísimo por la dificultad propia de hacer una comedia y encontrar nuevos registros dentro de mi persona y de mi forma de trabajar pero sobre todo, mucha satisfacción porque estamos teniendo un éxito muy sonoro. Ahora mismo que estamos en la Comunidad de Madrid es una preciosidad ver los teatros llenos y ver a la gente despiporrarse”.

Y es que en ‘Hombres de 40’  hay un reto para Roberto que es clave: hacer reír al espectador. “Hacer reír es más inédito como trabajo, es decir, la respuesta existe o no existe, no hay vuelta de hoja. Uno puede estar viendo un drama y no tiene porque llorar, puede estar reflexionando o puede estar sintiendo determinadas cosas, pero en la risa no hay opción, o se ríen o no se ríen. Y si se ríen en el momento, existe resultado. Eso como actor, en ensayos y demás, es una cuestión muy curiosa de vivir porque estas dos meses ensayando para luego llegar al momento de la verdad y ver que sucede. Es un camino lleno de incertidumbres y luego de certezas cuando ocurre. Es muy gracioso que cuando ves la respuesta del público en general, una vez que sucede el milagro, ya se repite continuamente”, expresa.

¿Quién no se ha reído alguna vez de sus propias neuras, de sus propios errores, de sus complejos o de sus fobias? ‘Hombres de 40’ es una comedia nacida del corazón con la vista puesta en la sonrisa. “La obra habla del periodo de los 40, no trata de una crisis específica sino de que todos nosotros desde que nacemos, nacemos en crisis. A mitad de esas edades se da el caso de un punto de inflexión en la vida, un momento en el que uno piensa ¿qué he intentado ser? O ¿qué he intentado ser y he conseguido?”, explica Roberto.

“Mi personaje había sido arquitecto, casado… a esas edades todavía tienes la fuerza para cambiar y la experiencia para hacerlo con cabeza. La obra trata esa situación especial, curiosa en cada personaje. Hay un cura, otro que quiere ser un actor famoso y otra que lucha por cumplir el deseo de sus padres”.

Roberto Álvarez y Diana Lázaro en la obra 'Hombres de 40'

Por ello, la risa es la clave para pasar malas rachas y para hacer buena comedia. “Es la risa la que te introduce a que muchas veces las cosas sean creíbles. Yo recuerdo ‘El verdugo’ de Berlanga, (con la compañía Teatro de la Danza de Madrid recibió en 2001 el Max al Mejor Empresario Teatral por ‘El verdugo’), donde se trataban temas tan tremendos como matar a una persona y se trataban desde el punto de vista del humor».

En ‘Hombres de 40’ sucede lo mismo. «Los problemas desde el humor se entienden muy bien, sobre todo en el carácter español”.

Su personaje, Carlos, siempre está enganchado al móvil, frustrado por no poder dialogar con su mujer de otra manera. Cuando llega al gimnasio del barrio donde creció, la vida, después de tanto tiempo, parece de verdad. “Es posible replantearse los valores con 40 años y además las crisis ayudan muchísimo. Nadie quiere pasar por una crisis en su vida porque nadie quiere problemas lógicamente, pero mucha gente por esta crisis económica tan terrorífica que estamos sufriendo se ha planteado cambiar de vida. Muchas cosas, si salen bien, son muy hermosas”.

Y trabajar con Diana Lázaro (Eva), Santiago Nogués (Santi) y Francesc Galcerán (Javier) ha salido muy bien, “ya somos hermanos”, bromea el actor. Con ellos ha disfrutado estos días del teatro como espectador. “He ido a ver con Diana ‘El diario de un loco’ interpretado por José Luis García-Pérez y la semana anterior me fui con Santi a ver ‘El rey tuerto’ de Marc Crehuet, en la Sala Mirador de Madrid”.

Para todos ellos tiene buenas palabras. “Diana es deseo por saber, obsesión por conocer todos los matices y los por qué de los personajes. De Santiago destaco su vis cómica, la capacidad que tiene una persona de afrontar la comicidad desde si mismo. Es muy disciplinado y muy trabajador. Y Francesc, es un actor completo, es de la escuela catalana y es un hombre que tiene una escuela de trabajo muy ligada a la comedia refinada”, describe.

«Dar al Gobierno el 21% de IVA de aquello que antes dabas el 7% es alucinante, se viene el castillo abajo»

Mantenerse encima del escenario en los tiempos que corren, para Roberto es una pesadilla. “La gente va al teatro aunque tenga menos capacidad adquisitiva, el teatro sigue muy vivo porque el espectador lo necesita y de repente, con los recursos que hay disponibles en los bolsillos de los españoles, nos quitan el 21%. Es alucinante ver como por ejemplo, en el caso del teatro Marquina, se arriesga sin subvenciones, sin absolutamente nada, con su dinero, esperando como el que monta un bar, a que los espectadores acudan. Saber que tienes que dar al Gobierno el 21% de IVA de aquello que antes dabas el 7%, es alucinante porque se viene todo el castillo abajo”, apunta.

“Es sólo una decisión ministerial que viene a agravar que la compañía que recibe a los espectadores y el empresario de la sala pierdan su dinero. Es tan claro y se ve tan claramente que es sorprendente. Eso nos desanima, nos hace sentirnos muy mal, no sólo incomprendidos, nos hace sentirnos robados por una decisión absolutamente arbitraria sin ningún sentido que nadie ha tomado en ningún país de Europa ni del mundo, y que todo aquel que lo intentó lo cambió al año siguiente. Simplemente es de vergüenza ajena”.

El actor Roberto Álvarez Ruiz

Bajar los precios tampoco es una solución. “Se bajan los precios a través de miles de sistemas de venta que existen de descuentos. Ese no es el problema del teatro porque uno puede ir al teatro por precios variadísimos a ver espectáculos enormes por casi tanto dinero como ir al cine y todo a costa del esfuerzo de los que lo hacemos», subraya.

«Cuando oyes algún funcionario público quejarse de su sueldo, cosa que llevan razón, o de otra persona quejarse de un sueldo escaso, no conoce como está el teatro ahora mismo, porque entonces se sentiría la persona más feliz del mundo. Todo esto es el 21% de IVA, es estúpido pero es exactamente así. Si tienes mil euros y te quitan 210, imagínate”.

Y es que Roberto Álvarez lucha por lo que se convirtió hace muchos años en su forma de ganarse la vida, una profesión que llegó a él sin darle tregua y de la que se quedó enganchado. Ingeniero Técnico de Telecomunicaciones, en el año 1979 ingresó en la compañía Teatro de la Danza de Madrid de la que todavía forma parte.

“Fue la casualidad, yo estaba en el Colegio Mayor de Santo Tomás de Aquino de Madrid estudiando y convivía con un grupo de personas que se dedicaban a esto. Como me relacionaba mucho con ellos decidí en un momento determinado irme a dar unas clases de teatro y coincidió que en ese momento, la compañía Teatro de la Danza me ofreció participar en un montaje y desde ahí ya no pude nunca deshacerme de esto. Yo pensaba que con esta profesión me iba a morir de hambre porque es una profesión muy inestable pero detrás de un papel venía otro y otro y otro, hasta ahora”.

Adora su profesión y adora el teatro que, según él, tiene una idiosincrasia propia. “Te enfrentas al mismo personaje durante tantísimos días de tu vida y eso hace que el personaje nunca sea totalmente abarcable y siempre descubres cosas nuevas. Ese recorrido al final termina siendo muy interesante. Sin embargo, en una película llegas, haces tu trabajo y ya no eres dueño del resultado ni de lo que has hecho, pertenece a otros. Lo que pasa que luego cuando vas al estreno y ves la película, te sorprendes, te enamoras, te sientes feliz de haber participado”.

Y feliz se sentirá el público que vaya hoy, sábado, a ver la obra ‘Hombres de 40’ en el Coliseo de la Cultura de Villaviciosa de Odón a las 20.00 horas, para ellos Roberto deja el siguiente mensaje: “somos muy felices haciendo la función, nos lo pasamos teta y estamos viviendo una experiencia preciosa con la obra, en concreto ahora por la Comunidad de Madrid. Una experiencia inolvidable que da mucha satisfacción y mucho placer”.

Natalia Pulido

Imágenes: cedidas por Secuencia 3.

Dejar respuesta

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, escribe tu nombre aquí