El mito del perro peligroso: como le enseñes a ser, será

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Soy la primera sorprendida a la hora de escribir estas líneas. Reconozco que cuando tuve en tiempos pasados un perro grande delante mía como, por ejemplo, un ejemplar de la raza rottweiler mirándome fijamente, era yo la que me cruzaba de acera al imaginarme esas mandíbulas, sin que tan siquiera dicho perro me las enseñara. Toda precaución es poca, pensaba siempre.

Hace menos de un año entraba en mi casa una cachorra de esta raza. Al principio era una bolita peluda preciosa pero toda mi obsesión se centraba en que iba a ser grande y fuerte y había que educarla muy bien desde el principio, sociabilizarla como dicen los expertos.

Ha sido una maravilla ponerse manos a la obra con su aprendizaje porque se trata de una raza deseosa de imitar lo que le pidas hacer. Esto es algo genérico en todos los perros, estoy convencida de que a todos, en mayor o menor medida, les encanta tener una figura a la que obedecer porque en el fondo no les gusta tener que adoptar el papel de líderes. Cuando esto sucede es porque no reciben el mandato que necesitan, sin tener que adoptar con ellos posturas sumamente autoritarias. Sólo se trata de enseñar.

Dharma, que es así como se llama, ya tiene 9 meses y pesa 40 kilos. Cuando baja al parque juega con todo tipo de perros, algunos son ya grandes amigos. Cuando se cruza con alguno que no conoce utiliza la técnica del acercamiento lento hasta que ambos terminan oliéndose y a partir de ahí empieza otra relación.

Pero nadie le va a quitar a esta raza el estigma de perro peligroso. Sólo mis vecinos, que la adoran, podrían estar tranquilos con ella a su lado. La mala prensa que les ha rodeado siempre los tiene señalados como perros que imponen respeto por la fuerza de sus mandíbulas. Y eso es así, porque nunca será lo mismo que te muerda un Yorkshire Toy, que puede pesar un kilo, a que te muerda Dharma.

Por ello, los propietarios de perros potencialmente peligrosos tienen que hacerse un seguro cuya solicitud tendrán que dirigir al Ayuntamiento donde resida habitualmente el animal.

Los Registros Municipales, al objeto de inscribir a dichos animales en el Registro Central Informatizado de Perros Potencialmente Peligrosos de la Comunidad de Madrid, certificarán que el animal está inscrito en el Registro Municipal y aportarán la información necesaria sobre el propietario, el animal, su situación sanitaria y la residencia.

Si eres el dueño de un perro maravilloso pero de alguna raza como pit bull terrier, staffordshire bull terrier, american staffodshire terrier, rottweiler, dogo argentino, fila brasileiro, tosa inu o akita inu, tendrás que preparar la documentación a presentar para hacer la inscripción en el Registro de Perros Potencialmente Peligrosos de la Comunidad de Madrid. Aún así, no está demás leer las especificaciones de lo que puede llegar a ser un perro peligroso para evitar problemas.

Aunque no se puede predecir cómo reaccionará el instinto animal ante una situación determinada, los perros pueden ser educados y llegar a ser los mejores amigos del hombre, sean de la raza que sean.

Fotografías y texto: Natalia Pulido

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