El Ayuntamiento de Madrid convertirá la Carretera de Extremadura en calle

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Campamento, junto al Paseo de Extremadura. (Foto: Ayto. Madrid).

Entre las medidas presentadas este martes se acometerá de forma inmediata la reducción del límite de velocidad a 50 km/h, tanto de entrada como de salida de la ciudad, y en sentido salida instalar un radar de tramo entre los puntos kilométricos 4.000 y 5.750.

La alcaldesa Manuela Carmena; el delegado de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo; la titular de Medio Ambiente, Inés Sabanés, y el concejal-presidente de Latina, Carlos Sánchez Mato, han presentado este martes unas medidas que se implantarán durante este 2018 y 2019 y afectarán a más de de 125.000 automóviles que cada día circulan por esa zona.

Afectan el tramo comprendido entre los punto kilométricos 3.000 y 8.500, entre Aluche, Campamento y Batán y lo convertirá en una calle con aceras, árboles, carriles bus y bici, pasos peatonales en superficie y menos carriles de circulación de coches con baja ocupación.

Entre estas medidas se encuentra la de construir una nueva conexión directa desde la Avenida de los Poblados a la A-5 sentido entrada; se instalarán semáforos, y otro a la altura del acceso de la carretera de Boadilla del Monte. Se permitirá un giro a la izquierda desde la Avenida de los Poblados hacia la nueva conexión con la A-5 mediante cruce semaforizado, «de manera que se descarga la glorieta partida con calle Meliloto y Tembleque».

Se reduce el límite de velocidad a 50 km/h en todo el tramo, tanto de entrada como de salida de la ciudad. Además, en sentido salida se instalará otro entre los puntos kilométricos 4.000 y 5.750.

Se dedicará uno de los carriles a carril bus, «con el fin de mejorar la velocidad comercial del transporte público y favorecer su uso».

Habrá nuevos pasos de peatones lo que «mejora de accesibilidad y permeabilidad peatonal a los barrios circundantes. Con las acciones previstas para este año, irán preparando la infraestructura para poder instalar el primer paso peatonal a la altura de la calle Padre Piquer.

En la Padre Piquer y su entorno, reordenárán los sentidos de circulación para mejorar los espacios estanciales. También se actúa sobre la calle Carabias y su entorno creando una nueva zona estancial.

Objetivos

Los objetivos principales, según ha informado el Consistorio, son disminuir la contaminación atmosférica y acústica, y reducir el efecto barrera de la A-5. También pretenden mejorar la seguridad vial mediante incorporaciones semaforizadas y carril auxiliar; evitarán posibles afecciones en la salida del túnel de la  M-30 y permitirán gestionar los tráficos de entrada, con lo que se mejorará el acceso al intercambiador de Príncipe Pío.

Las actuaciones previstas se desarrollarán entre este año y el año 2019. Durante 2018 se realizará la conexión con la avenida de los Poblados, el área estancial en la calle Carabias y la mejora de la capacidad de acceso desde la carretera de Boadilla, «sin perjudicar al carril bus y duplicando carriles en la embocadura de esta última vía. También se reducirá el límite de velocidad en sentido entrada a 50 km/h, se instalarán semáforos en la avenida de los Poblados y en la carretera de Boadilla y el radar de tramo en sentido salida.

En 2019 se iniciarán los trabajos para la creación del carril para vehículos de alta ocupación (VAO) que posibilite la construcción de los primeros pasos peatonales en superficie con la menor afección a los túneles de la M-30, y se construirá el primer paso de peatones a la altura de Padre Piquer.

 

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