¿Cómo puede una mujer morir apuñalada?

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Asesinato mujer en Villaviciosa de OdonRecientemente hemos conocido una terrible noticia en el municipio de Villaviciosa de Odón, donde una vecina del pueblo fue presuntamente apuñalada por su pareja. Este tipo de sucesos nos hacen reflexionar de por qué hacemos daño a los demás. El estado mental es transcendental en nuestra vida.

Los psicólogos definen la agresión como la conducta cuyo objetivo es dañar a las demás, ya sea verbal o físicamente. Aparte de lo sucedido, ya que desconozco los motivos que llevaron a cometer dicha tragedia en Villaviciosa de Odón ni el estado mental en el que se encontraba el agresor, me gustaría dedicar este artículo a intentar entender, desde el punto de vista de la psicología, qué se esconde tras un comportamiento agresivo en una persona mentalmente sana.

En mi opinión considero que es imprescindible para el ser humano y desde pequeños, asistir regularmente a terapias para calibrar el estado en el que se encuentra nuestra mente, al igual que hacemos con las analíticas, por ejemplo, para ver nuestro grado de salud física. La salud mental debería estar por encima de todo, ya que es nuestro motor, nuestro “ordenador central”. Si esta filosofía de vida se impusiera en nuestros hábitos de vida nos iría mucho mejor.

Para explicar el comportamiento agresivo en una persona mentalmente sana, debemos examinar los factores de cada situacionales y los factores disposicionales tales como:

  • La provocación: insultos, amenazas, golpes, señales externas como cuando vemos que nos amenazan con armas,etc..
  • La frustración: cuando no obtenemos nuestros propósitos.
  • La influencia de los medios: aprender comportamientos violentos a través de la observación, por ejemplo, con los videojuegos.
  • El sistema nervioso autónomo activado: como la rabia.
  • El alcohol y otras drogas: que desinhiben la corteza prefrontal del cerebro que es donde se produce nuestro freno racional hacia nuestros instintos más primitivos.
  • La temperatura: las altas temperaturas aumentan la irritabilidad.
  • Las diferencias culturales y de género.
  • La personalidad: personas con altos niveles de emociones negativas, impulsivas y con falta de proximidad hacia los demás, son más propensas a la violencia.

Los comportamientos son el resultado de las actitudes. Éstas se derivan de las experiencias, nuestra capacidad para comunicarnos y la personalidad. Nuestra actitud puede predecir nuestros comportamientos.  Las actitudes muy accesibles, es decir, que vienen fácilmente a la mente, tienden a ser mejores predictoras del comportamiento. Cuando algo nos es conocido es más fácil reconocerlo y  saber cómo respondemos ante ello.  De ahí la importancia de la autorregulación, que es un rasgo que determina en qué medida el comportamiento de las personas refleja sus verdaderos sentimientos.  Por lo tanto, tomar conciencia y la autorregulación son vitales para un óptimo comportamiento social.

«las actitudes se derivan de las experiencias, nuestra capacidad para comunicarnos y la personalidad»

Como es costumbre en mi, dejarme que os cuente un cuento que de niña me dejó impactada.

Hubo una vez un niño muy impulsivo y agresivo con los demás. Un día su padre le dijo: «Hijo, lo único que te voy a pedir es  que cuando tengas ese comportamiento agresivo con alguien, te rogaría que fueras a la parte trasera de la puerta de tu cuarto y clavaras un clavo en ella». El chico, extrañado, aceptó la petición de su padre. Al cabo de unos meses la puerta estaba casi llena de clavos. El padre volvió a llamar a su hijo y le dijo: «Hijo, ahora me gustaría que si, en algún momento, eres capaz de contener tus impulsos y no agredes a alguien, quites un clavo por cada vez que seas capaz de reprimirlo».

Al cabo de los meses el hijo, muy ilusionado, llamó a su padre; «Papá, papá, corre ven, mira,.. Llevó a su padre a su habitación para enseñarle la puerta donde solo había agujeros de los clavos pero no quedaba ningún clavo. El padre miró a su hijo y le dijo: «Hijo, estoy muy orgulloso de ti. Has conseguido contener tus emociones negativas y has sacado todos los clavos que un día pusiste, pero observa bien esta puerta. Ya no volverá a ser igual. Lo mismo sucede con las personas. Recuerda que los amigos son joyas muy escasas, consérvalos, cuídalos, ámalos, pero no los lastimes, hay daños que son irreversibles y no hay perdón que los sane». El niño comprendió la enseñanza de su padre y jamás volvió a tener que controlar su ira porque se dedicó a tomarse las cosas con calma y a actuar siempre guiado por el amor.

 

Gema Ricote (@Gemaricote)

(Coach profesional certificada por ASESCO).

 

 

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