¿Cómo combate Villaviciosa de Odón la violencia de género?

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Los datos del Punto Municipal del Observatorio Regional de Violencia de Género actualizados a noviembre de 2016 reflejan un total de 700 atenciones prestadas a 58 mujeres diferentes, con un total de 22 casos nuevos y 13 órdenes de protección vigentes.

Por su parte, la Policía Local se encarga de la labor preventiva, tanto en la calle cuando se patrulla, como en las aulas de los centros escolares villaodonenses.

En la semana en la que se conmemora el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia con las Mujeres, tras contar en 2015 la historia de una de las víctimasVillaviciosadigital.es ha querido saber cuál es la situación de esta lacra que afecta a la sociedad y cómo se combate a través de Bárbara Zorrilla, psicóloga del Punto Municipal del Observatorio Regional de Violencia de Género, y con la cabo de la Policía Local y experta universitaria en Violencia de Género, Nuria Pérez.

Bárbara se encuentra en uno de los despachos de las dependencias municipales donde se encuentra el Punto Municipal del Observatorio Regional de Violencia de Género (C/ Abrevadero), dependiente de la Concejalía de Bienestar Social, Familia, Mayores, Inmigración y Violencia de Género. Lugar desde donde se brinda atención integral a las víctimas, desde asesoramiento social, psicológico y jurídico. “El fin es facilitar la recuperación integral de estas mujeres porque, al final, la violencia es un hecho traumático que rompe no solo la mente sino también la vida de estas mujeres y de sus familiares. Asesoramos a cualquier persona que quiera información o conocer pautas de actuación ante estos hechos. Y realizamos acciones prevención y sensibilización para la población en general”, explica.

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La agente durante los talleres en el IES Calatalifa.

Por otro lado, la cabo Nuria Pérez es la encargada de impartir talleres formativos dirigidos a los jóvenes para sensibilizar y prevenir sobre esta lamentable realidad del Instituto Calatalifa. “Con los más pequeños se incide más en la educación en valores por eso se trabaja sobre la igualdad, roles y estereotipos, igualdad en la distribución de las tareas etc. Siempre usando para ello juegos y dinámicas de grupo. A los alumnos de tercero y de cuarto se les empieza a introducir el tema de las relaciones de pareja, desmitificando el famoso amor romántico, ya que ellos y ellas asumen como normales relaciones que no lo son tanto. Tienen muy interiorizado que los celos y el control son parte del amor y que tienen que aguantar. Hay que romper con esa tendencia para que no se conviertan en futuras víctimas de malos tratos”, destaca.

“Seguimos reproduciendo roles y estereotipos machistas y sexistas y la juventud los imita»

Tras cinco horas de talleres con los diferentes grupos del instituto público, la agente se muestra satisfecha con la respuesta de los estudiantes y subraya que su intención es “hacerles ver que hay una violencia sutil que empieza con pequeños gestos como controlar la forma de vestir de la pareja, con quién va, el lanzar mensajes despectivos etc. Todo esto va anulando a la persona de forma muy progresiva, impidiendo su normal desarrollo y haciendo que pierda por completo su autoestima”.

Y es que, según apunta Zorrilla, “seguimos reproduciendo roles y estereotipos machistas y sexistas y la juventud los imita. Las niñas y las adolescentes sufren las mismas manifestaciones de violencia de género que las mujeres, pero sí que tienen algunas particularidades. Tienen poca experiencia en relaciones afectivas, el proceso de violencia se da muy rápido, en seguida se llega a la física y sólo identifican la extrema (golpes y palizas) pero un empujón lo normalizan y la sexual no la identifican”.

Ambas expertas coinciden en el repunte de esta situación entre la población más joven. En esta línea la psicóloga hace referencia al último informe de la Fundación ANAR que apunta a que se han multiplicado por diez los casos en los últimos años y desde 2000 han asesinado a 50 chicas menores de 21 años.

Perfil de las víctimas

No existe un perfil de víctima, como apunta Zorrilla “pueden pertenecer a cualquier clase social, con o sin estudios, cualquier religión o no creer, tener cualquier posición económica. Lo que tienen en común es ser mujer y por eso sufren este tipo de violencia”.

En este sentido, Pérez afirma que se trataría de “personas con la autoestima muy baja y muy dependiente de su pareja. Que de repente empieza a dejar a un lado sus aficiones y amigos. Que se vuelve más introvertida y solitaria. Una persona que se encuentra en esta situación o bien por vergüenza o bien por desconfianza es muy probable que no lo cuente, incluso puede no ser consciente de lo que le está pasando”, subraya.

«Transmitir un mensaje fundamental: no estás sola y además eres querida”

Uno de los factores en las que coinciden ambas es la importancia de la sociedad y de la familia para combatir estos casos. “La familia como núcleo primario de la sociedad es la pieza clave para acabar con esta problemática. Todo empieza desde el momento en que la sociedad atribuye características, actitudes, roles e incluso derechos diferentes por el simple hecho de ser hombre o mujer. ¿Por qué un niño no puede jugar con muñecas si a él le apetece? ¿Por qué una niña no puede ir vestida de superheroína en vez de princesa? ¿Por qué a un niño que llora se le llama “nenaza”? ¿Es que no tiene derecho a llorar o a ser sensible? ¿Por qué una niña que juega al fútbol es una “machorra”?”, señala Pérez.

Por su parte Bárbara apunta que “tienen un papel esencial porque pueden salvar la vida de estas mujeres. Una red social y familiar sólida dificulta el aislamiento de la mujer que es una de las estrategias que los maltratadores utilizan y que las dejan más expuestas. Le pueden transmitir un mensaje fundamental: no estás sola y además eres querida”.

¿Qué está fallando?

Como apuntan desde el Punto Municipal del Observatorio Regional, la violencia de género “no es solamente los asesinatos, son todas las formas de violencia que sufren las mujeres por el hecho de serlo. Hemos avanzado en identificar cuando vemos a una mujer con un ojo morado pero cuando estamos en un grupo de amigos y hay chistes machistas, homófogos o denigrantes la gente se sigue riendo. Que las mujeres cuando vayan por la calle de noche con miedo y tengan que avisar cuando llegan a casa, eso sigue siendo violencia. El que pregunten qué llevaba puesto tras sufrir una violación. Todo eso sigue sin verse”.

En opinión de la agente Pérez “la sociedad en la que vivimos sigue siendo patriarcal, anclada en costumbres y estereotipos muy arraigados y considerados como verdades universales”. Y subraya, “hasta que no seamos capaces de romper con esa tendencia esta situación no va a mejorar. Hay que educar desde la cuna y ser conscientes de que no somos hombres o mujeres, que somos personas libres e independientes”.

Claves

¿Cómo actuar si se es víctima? La psicóloga aconseja a los familiares de las víctimas que “escuchen sin juzgar” a la persona. “El no entender la complejidad del fenómeno, el no entender que es un proceso cíclico en el que hay recaidas dificulta que estas mujeres reciban ayuda. Por eso es tan importante que formemos y sensibilicemos a la población, porque no hacerlo contribuye a dejar a estas víctimas expuestas y vulnerables”, comenta.

Por su parte, Pérez recomienda tener “mucha paciencia y perseverancia” ante las víctimas, de forma que se hable con ellas “con mucha empatía y sin ataques o reproches”. “Nadie llega a esto por gusto. Se suelen abrir más con los amigos que con los familiares, así que no hay que dejarles de lado porque ya no salgan con la pandilla” y añade “hay que estar muy atento,s tanto la Policía, como la familia, amigos o compañeros ante los casos de violencia más oculta, que empieza por ser psicológica, muy sutil hasta alcanzar mayores dimensiones”.

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Bárbara Zorrilla en la entrada del centro de Servicios Sociales.

Para terminar, Bárbara aconseja algunas pautas para las mujeres que están en esa situación:

  • Lo primero es darse cuenta de que están en ella.
  • Una vez que lo identifican, que se abran y pidan ayuda.
  • Acudir a recursos especializados como el Punto de Violencia de Género (en la web del el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad hay un buscador de recursos donde pueden localizar el Punto más cercano a su domicilio) y el 016 que es un teléfono gratuito, 24 horas y que no deja rastro en la factura.

Finalmente, recomienda que si deciden salir del domicilio, cojan la documentación, escrituras de la casa, documentos bancarios, tarjetas sanitarias y los enseres básicos.

Esta es la manera en la que se combate desde las instituciones locales la violencia de género, pero es una lucha constante en la que toda la sociedad debe involucrarse.

 

Texto y fotos: Juan Lucas.

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