9 de cada 10 personas fuman delante de menores, exponiéndoles a desarrollar cáncer en el futuro

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En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, que se conmemora este 31 de mayo, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) reclama el refuerzo de la legislación vigente para blindar como espacios sin humo todas aquellas zonas públicas con presencia de menores con el fin de alcanzar una generación libre de tabaco.

El consumo de tabaco es el primer causante de enfermedad, invalidez y muerte evitable en España. Así, entre los años 2010 y 2014 un total de 259.348 personas fallecieron por causas relacionadas con él en nuestro país, estableciendo en 51.870 la media de muertes anuales derivadas del consumo de esta sustancia. Provoca la muerte directa o indirecta de la mitad de las personas fumadoras y situándose como la causa principal del 90% de las muertes por cáncer de pulmón.

El tabaco produce cáncer en aquellos que fuman y también en los que respiran el humo del tabaco de otros. Hasta 16 tipos de cáncer están relacionados con el tabaco, es el causante de un tercio de todos los casos y, sin embargo, nueve de cada diez fumadores activos fuma en presencia de menores (Estudio Espacios sin humo en España. ¿Dónde estamos? ¿Dónde queremos estar? del Observatorio de la AECC). Además, casi en la totalidad de espacios públicos frecuentados por menores hay restos de humo de tabaco en el ambiente: en el 95,1% de las terrazas, en el 78,2% de las entradas a locales de hostelería, en el 46% de los accesos a los centros escolares y en el 41% de los parques infantiles.

Ante una realidad en la que apenas el 22% de la población mayor de 15 años fuma y expone a ese humo ambiental al 78% restante, y que sitúa a los menores en una situación de extrema vulnerabilidad, la AECC reclama una ampliación de la normativa antitabaco vigente para liberar de humo de tabaco aquellos espacios públicos donde sea frecuente la presencia de menores. Alineándose con el Plan de Cáncer Europeo, persigue así reducir la incidencia de fumadores en España para conseguir que para el año 2030 haya una generación libre de tabaco.

Según han explicado en una nota, «los menores se encuentran ante una situación de especial inequidad, al no poder elegir libremente respirar aire libre de humo de tabaco en los espacios públicos». Estos representan así un colectivo especialmente vulnerable a la inhalación del humo ambiental pudiendo sufrir, tras una exposición continuada, un 50% más de otitis, un 20% más de crisis asmáticas o un 30% más de infecciones respiratorias. Además, los expuestos al humo del tabaco durante la infancia tienen más riesgo de desarrollar cáncer y enfermedades cardiacas en la edad adulta que los no expuestos.

Jóvenes

En el caso de los jóvenes, la normalización del tabaco, que aún persiste en nuestro entorno, promueve que estos comiencen a fumar a una edad temprana (la edad media de inicio en el consumo es de 14,1 años.)

En esta línea, con el objetivo estratégico de consolidar un entorno de equidad para prevenir el cáncer y poniendo para ello un especial foco en la población menor de edad, la AECC plantea la ampliación de la Ley Antitabaco cuando se cumple una década de su puesta en marcha.

En una acción conjunta con la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA) y con la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (CEAPA) a la que se han sumado también Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (AMPAs) por todo el territorio nacional, la AECC establece una serie de ejes estratégicos para la ampliación de la actual ley y hace hincapié en la importancia de consolidar la vigilancia sistemática para su cumplimiento.

Pedro Caballero, presidente de la CONCAPA, reclama “espacios públicos sin humo del tabaco para nuestros hijos. CONCAPA y la AECC pedimos un refuerzo de la legislación vigente para blindar como espacios sin humo del tabaco todas las zonas públicas donde exista presencia de menores para poder lograr una generación libre de tabaco”.

Para Leticia Cardenal, presidenta de la CEAPA, cree “intolerable que los niños y niñas respiren humo de tabaco en cuatro de cada diez accesos a centros escolares y en un porcentaje similar de parques y, como padres y madres, tenemos la responsabilidad de educar con el ejemplo, de salvaguardarlos de ese humo nocivo y de impedir que vean el tabaquismo como una práctica normal”.

Fruto de esta acción conjunta, proponen la extensión de los espacios sin humo de tabaco a todos los espacios públicos al aire libre en los que pueda haber menores: las terrazas, instalaciones deportivas, playas, etc, incrementando, de esta manera, la protección de la salud de los menores. Además, la AECC defiende medidas como la subida de impuestos y el aumento del precio del producto final; la disminución del atractivo de su empaquetado o la restricción de la publicidad de tabaco en espacios digitales dirigidos a adolescentes y jóvenes, una disposición no prevista por la normativa actual. Asimismo, aboga por aumentar la concienciación y aplicar las mismas restricciones sobre las nuevas formas de tabaco, nicotina y derivados -como cigarrillos electrónicos o vapeadores-, cuya percepción de riesgo entre la población joven todavía es baja.

En el marco del Día Mundial Sin Tabaco, la AECC reivindica así la ampliación de los espacios sin humo como vía esencial para la reducción del tabaquismo y como único medio probado para garantizar la protección de la ciudadanía frente a los efectos nocivos del humo ambiental.

 

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