Rubén Botas, el aventurero de Villaviciosa de Odón, cruzó los Pirineos sin pisar el asfalto

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Ruben Botas aventurero de Villaviciosa de Odon

Realizó durante el pasado mes de septiembre la llamada ruta Transpirenaica, y recorrió los Pirineos en moto desde el mar Cantábrico hasta el Mediterráneo, rasgando el mapa fuera del asfalto, circulando sólo por caminos (vídeo al final del texto).

En 2014 engulló 11.000 kilómetros por Marruecos y este verano viajó con su inseparable montura por Francia, Bélgica y Holanda.

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Su sueño es sumergirse en una vuelta al mundo por etapas.

El motorista buscó mimetizarse con el entorno, por lo que se lanzó a la aventura haciendo una ruta huyendo del asfalto. Este circuito consiste en realizar su viaje a través de caminos y pistas al margen de carreteras y autovías nacionales, siempre que las circunstancias lo permitan y, por supuesto, conociendo muy bien la permisividad legal que hay para realizar un trayecto a motor por dichas rutas.

Botas, con quien ha hablado Villaviciosadigital, partió el pasado mes de septiembre con el inicio del otoño, durante dos intensas semanas donde destacó la belleza de lugares como la comarca de Sobrepuerto, Yebra de Basa y el Santuario de Santa Orosia, pertenecientes a la provincia de Huesca, así como su buen recuerdo de la provincia de Lérida, con paradas en el Valle del Arán o el Vall Fosca.

También puso el acento de este intenso recorrido, en dejarse llevar por las formas de vida de las personas a su paso, adaptarse al cambio del clima y hacerlo integrándose en el ambiente. Así, Rubén ha revivido su parada en un pueblo abandonado, Burgasé, en el valle de la Solana, Huesca. Este despoblado actualmente cuenta con una comunidad considerada a ellos mismos como “okupas”. El villaodonense convivió con ese estilo de vida, y ha recordado que sus habitantes se abastecen de luz con dos pequeñas placas solares e intercambian a modo de trueque lo que cultivan en sus huertos.

de esta aventura ha reiterado la belleza y majestuosidad de España y sus rincones

Según ha afirmado, en este viaje el encanto no se cuenta en dinero, sino en las experiencias. Rubén, que por el momento sólo dispone de sus propios medios para sus aventuras, presupuestó para este periplo un tope de 2.000 euros en un mes; un máximo de 50 euros al día, aunque, finalmente, se quedaron en 30. Asimismo, ha reconocido que la dureza de las lluvias, de tener que dejar al margen su tienda de campaña, o su parada en los campings para dormir en albergues, le implicó mayores gastos. No obstante, es en esas ocasiones cuando pudo comprobar  la generosidad de los habitantes y personas que se pusieron en su camino.

Para Botas, el amor por este deporte nace, de despertarse, arrancar y sorprenderse, pues es una afición que ha descrito como “apasionante”.

Conocedor de mundo merced a sus numerosas experiencias, de esta aventura ha reiterado la belleza y majestuosidad de España y sus rincones, de los que se ha sentido como un espectador privilegiado.

¿Su próximo destino? Sin haber planeado nada todavía, ha comentado que su idea es dar la vuelta al mundo por etapas, poco a poco, y “respirar” cada kilómetro. Finalmente, y como hemos podido ver en esta ocasión, Rubén ha mostrado a través de la cámara de su casco lo mejor de esta nueva andadura de las aventuras moteras de este íntrepido villaodonense.

 

Leticia Moratinos

2 Comentarios

  1. En moto!! El mérito es de la moto. Cientos de personas han hecho eso en bici. De hecho cada año hay una prueba de mtb en tres etapas desde Gerona a Guipúzcoa y sus participantes no reciben estos titulares.
    Me parece—— esta noticia. Además, las pruebas a motor deberían ser desterradas de los espacios naturales.

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