“Diversidad sexual”

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Cartel diversidad sexual Villaviciosa de odonEl 28 de junio se celebra el Día de la Diversidad. Por ello aprovecho la ocasión para apoyar desde el psicoanálisis lacaniano la separación entre la biología y la identidad sexual de una persona.

Ya en 1905 Freud, en Tres ensayos sobre una teoría sexual, habla de diversidad en relación a la sexualidad y minimiza la determinación del cuerpo con el que se nace (cuerpo biológico) frente a la forma en la que cada sujeto construye, en busca de un modo de satisfacción, su posición sexual.

En este mismo texto ya se contemplan hace más de un siglo, ideas y descubrimientos que le costaron a Freud la expulsión de varias instituciones médicas de la época. Afirmaciones como que los niños también tienen sexualidad, que la heterosexualidad es tan complicada como el  resto de las opciones sexuales y que la sexualidad constituye el centro de muchas neurosis, no son todavía hoy en día aceptadas por amplios sectores de la población.

En los humanos la sexualidad es una construcción que acontece paso a paso durante los primeros años de vida. Muchas veces sin que el propio sujeto sepa cómo se está formando su modo de relacionarse con los otros y la elección  inconsciente que le llevará a tener una opción  sexual. Generalmente es en la adolescencia cuando la persona, hombre o mujer, se encuentra con descubrimientos acerca de su sexualidad.

¿A qué responde la posición sexual que tenemos cada uno de nosotros?

¿Cómo se ha formado el que elijamos a un hombre o a una mujer como compañeros de viaje, independientemente de nuestra apariencia corporal?

La posición sexual responde a procesos de identificación que acontecen de forma inconsciente en nuestra infancia. Todos nos identificamos con algunos rasgos de las personas más cercanas y afectivamente más significativas. Estas personas, que generalmente son, el padre y la madre (o los que desempeñan sus funciones) establecen sin saberlo los modelos de los que todos partimos, y constituyen el espejo en el que nos miramos y somos mirados en los primeros años de la vida.

Sin amor es imposible la vida

Así, mediante una lógica de procesos de identificación, los humanos, los seres hablantes, nos vamos posicionando del lado masculino o del lado femenino, pero, y esto es lo más importante, independientemente del sexo biológico con el que se nazca.

Un excelente y claro ejemplo del planteamiento freudiano es la diversidad sexual que hoy día se muestra en los diferentes colectivos que constituyen el movimiento LGTBI (lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales). El abanico sexual nos enseña, de una vez por todas, que la biología no manda en el humano. El psiquismo, formado por las relaciones con los otros, por lo social, por la cultura y por los diferentes avatares de la vida, es lo que sí desemboca inevitablemente en una forma de gozar con el otro o consigo mismo.

El autoerotismo es actualmente un modo de satisfacción cada vez más numeroso. Con el avance de la tecnología y el consumo de aparatitos para gozar a solas, cada vez más los modos relación de todo tipo pasan menos por los demás. Nos relacionamos cada vez más con los objetos. La presencia de los otros ya no es tan imprescindible para disfrutar durante horas ante el televisor, el móvil, las redes sociales online, y un sinfín más que podríamos nombrar. En la actualidad, la tendencia por las características del mundo hipermoderno en el que vivimos, es a entretenerse a solas.

La sexualidad, siempre que no sea esencialmente autoerótica, es una de las formas privilegiadas de hacer vínculo con el otro, con el semejante. Hay otras muchas maneras, el trabajo, compartir una tarea, tener los mismos hobbies, compartir un mismo proyecto…y el amor. El amor tiene también un lugar fundamental en nuestro psiquismo. Sin amor es imposible la vida. Y en nombre del amor también se destruye, en ocasiones, al otro.

Amor y sexualidad constituyen el eje sobre el que giran tanto los encuentros como los desencuentros entre las personas.

El día de la diversidad es una buena ocasión para reivindicar la igualdad en derechos para todas las personas que formamos parte de la pluralidad.

Todos somos diferentes, diversos. Esta es nuestra riqueza.

 

Ana Ramírez

(Psicóloga clínica y psicoanalista)

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